“El paciente cero. Seis meses después”

Dr Mario Padilla

 

 

Dr Mario Padilla Torres

padilla@cipi.cu

(Artículo publicado el 28 de julio de 2020 en https://www.alainet.org/es/articulo/208129

 

Han pasado seis meses y el mundo parece que está en calma. Quizás sean las noticias económicas y políticas las que pululan más que la realidad del desastre que va dejando la pandemia de la COVID-19. Políticos que se rehusaban a utilizar la mascarilla, hoy ven su empleo como un acto patriótico, y otros que definían la enfermedad como una gripecita se encuentran contaminados por el ya no tan nuevo coronavirus.

Las teorías de la conspiración continúan y con ellas la búsqueda o especulación sobre posibles culpables en lugar de buscar unidad, colaborar y enfrentar la pandemia como reiteradamente lo ha pedido la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud(OPS).

En fin, no aparece el pico ni la meseta de la enfermedad en muchos países del mundo. Por el contrario, ya los contagiados sobrepasan los 15 millones y decesos 623 mil1. Existen países que han hecho aperturas y la situación del rebrote los ha llevado a cerrar. Si continuamos así, a pesar de las vacunas que se anuncian, el fin de año será catastrófico. En cualquier caso, nos espera un mundo diferente postpandémico.

 

Introducción.

 

A pesar del optimismo que reina en algunos países desarrollados porque se acerca la certificación de una vacuna contra el nuevo coronavirus, la vida cotidiana demuestra lo contrario: cientos de países padecen la crisis económica, política, social y el estrés que ha generado la pandemia que puede conllevar al aumento paulatino de enfermedades mentales.

Las muertes que hasta el día 24 de julio se contabilizaban de más de 623 mil defunciones no solo demuestra la influencia de la COVID-19, sino las consecuencias de la pobreza, la desnutrición y la falta de atención medica en muchos países donde la medicina es para los que pueden pagar sus servicios.

Varios países se concentran más en las teorías de conspiración, acusándose mutuamente o señalando simplemente “el virus chino”, tratando de confirmar, a través de fake news, la verdad sobre la aparición del paciente cero, cuestión aun en debate.

Quizás después de la debacle en algunos países desarrollados se haya tomado más conciencia de la necesidad de parar la pandemia. Sin embargo, por una parte, se piensa en la aparición de la vacuna y por otra actúan con un nacionalismo a ultranza y sin límites. El llamamiento a la cooperación solicitada por la OMS todavía está lejos, se quedan detrás los países más pobres, aunque algunos en estos meses son asistidos por la solidaridad de otros.

Seis meses de angustia y desosiego para un gran número de habitantes en el mundo, abatidos por la infodemia y las noticias falsas en torno a este fenómenos han perdido la posibilidad de encontrar en las TICs la capacidad de orientar, organizar y batallar contra el nuevo coronavirus.

La era postpandémica no será la misma, muchas cosas tendrán que cambiar, porque se ha demostrado que ante catástrofes mundiales la inmensa mayoría de los países no están preparados, porque en muchos de ellos reina el egoísmo y el nacionalismo sin precedente. Hay quienes no creen en esto y continúan proclamando que la época de la COVID-19 pasará, que han existido otros fenómenos catastróficos y el orden mundial se ha mantenido. Esto merece un análisis más detenido, máxime si se estudia la realidad del momento. Junto a las miserias humanas que han aflorado en este contexto, también están los ejemplos positivos que se han puesto de manifiesto, el heroísmo y la solidaridad de algunos países demuestran son elementos a tener presente.

Este trabajo tiene como objetivo hacer un balance de estos seis meses después del paciente cero, presentar la realidad de los más poderosos y los menos desarrollados, y viajar al futuro para plantear la vida postpandémico en nuestro planeta. Dejo a ustedes los criterios que se exponen, con el convencimiento de que un mundo mejor es posible.

 

¿Existe la verdad del paciente cero?

 

La guerra contra el coronavirus sigue transcendiendo el campo de batalla de la medicina y se destaca en lo ideológico y político. Desde la aparición del supuesto paciente cero en Wuhan han proliferado teorías de conspiración que lo asocian en la mayoría de los casos a la irresponsabilidad del Gobierno Chino en particular al Instituto de virología de Wuhan, los cuales poseen laboratorios de máxima seguridad (P4)y patógenos más peligrosos como el Ébola y el SARS.

Tampoco se ha desmentido la información dada por Global Research2 que ha publicado que el coronavirus surgió en realidad en Estados Unidos además que se especula la posibilidad de una «fuga» en el laboratorio militar de Fort Detrick, en Maryland, porque fue cerrado en agosto del pasado año.3

Se torna curioso además que, en la ciudad de Wuhan, se desarrollaron del 18 al 27 de octubre 2019 una especie de Juegos Olímpicos Militares en los que compitieron soldados de diferentes países del mundo.

Algunos consideran que existen dos hipótesis antichina: la primera, que el nuevo coronavirus fue creado en un laboratorio chino y esparcido como arma biológica en contra de otras potencias; y la segunda que ese mismo virus sintético había logrado escapar, como consecuencia de la negligencia de los investigadores chinos, y que empezó así a propagarse por el mundo.4

Sin embargo, el Dr. Robert E. Garry, profesor de la Universidad de Tulane, EUA5 dijo a BBC Mundo: "Pudimos determinar, a partir de decodificar el material genético del nuevo coronavirus, que no se trata de una creación de laboratorio, sino que es producto de la evolución natural (...) Pudimos establecer que, a partir de las características genéticas del SARS-CoV-2, es imposible que alguien pudiera haberlo creado en un laboratorio"6.

Y para llegar a esa conclusión tuvieron que analizar el material genético del nuevo coronavirus y compararlo con los virus que actualmente están en los laboratorios de virología.

El Dr. Robert F. Garry después de varios análisis hechos por los investigadores de su equipo llegó a la "firme conclusión" de que el nuevo virus tenía un origen totalmente natural, según señalaron en los resultados de su ensayo, publicados con el título "Una aproximación al origen del SARS-CoV-2”. 7

La creencia de que el nuevo coronavirus –y las potenciales vacunas para enfrentar la COVID-19– forma parte de un complot o esquema de control de población es sostenida mayormente por libertarios de derecha seguidores de una ideología política cercana al anarcocapitalismo, teóricos de la conspiración opuestos a lo que consideran un secreto y emergente gobierno totalitario mundial, y fundamentalistas cristianos.

Algunos conspiradores plantean que África no se había visto afectada por el brote de coronavirus porque “no es una región 5G”. Además, insinúan que la tecnología 5G afecta el sistema inmune o contribuye a la propagación del virus de alguna manera. 8

En fin, al cabo de seis meses todavía se conspira y no hay una verdadera definición demostrada del primer paciente de la COVID-19 en el mundo.

 

La realidad medio año después

 

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres puso de relieve “la fragilidad” de un mundo desigual y puntualizó en un discurso por el 102 aniversario del nacimiento de Nelson Mandela: “Hemos sido puestos de rodillas por un virus microscópico. La pandemia mostró la fragilidad de nuestro mundo…”9 “Regiones enteras que habían hecho progresos en la erradicación de la pobreza y la reducción de la desigualdad han retrocedido varios años”10, agregó durante una conferencia virtual organizada por la Fundación Mandela.

Por otra parte, a principio del mes de julio la Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne en una entrevista, pidió una fuerte coordinación entre los países, que los líderes de los países guiaran las acciones necesarias y que las personas buscaran forma de protegerse a sí misma y a los demás, su declaración fue enfática: "Los últimos seis meses han sacudido el mundo. Los próximos seis meses no serán más fáciles, y no podemos bajar la guardia. Para sobrellevarlo, debemos confiar en nuestro creciente conocimiento sobre este virus, nuestra capacidad para aplicar estos conocimientos en solidaridad y nuestra resolución inquebrantable”11

Abordar la pandemia de COVID-19 "requiere una fuerte coordinación entre los países, una comprensión profunda de las tendencias epidemiológicas, una orientación clara y un suministro confiable de suministros de salud pública. Todas estas son las cosas que la OPS está haciendo activamente para fortalecer la respuesta de nuestros Estados Miembros".12

En el momento de la entrevista, en las Américas se habían alcanzado 5,9 millones de personas positivas, con casi 267.000 muertes, hoy 22 de julio la situación se empeora con las cifras siguientes: Se reportaron 137,386 casos adicionales y 4,153 muertes en las últimas 24 horas, lo que representa un aumento relativo de 1.76% en casos y un aumento relativo de muertes del 1,32%, en comparación con el día anterior. En general hay un acumulado de más de 7,9 millones de enfermos y más de 316 mil decesos.13

Estados Unidos de América representa el 48.7% de todos los casos y el 44.5% de todas las muertes de la Región de las Américas. Por su parte, Brasil representa el 27.2% de todos los casos y el 25.6% de todas las muertes. Combinados, estos dos países representan el 75.9% de todos los casos y el 70.1% de todas las muertes reportadas actualmente en la Región.14

Por otra parte existe una mayor propagación del COVID-19 entre los pueblos indígenas y tres de cada diez personas en las Américas corren mayor riesgo de Covid-19 debido a condiciones de salud frágil. Estados Unidos el país más afectado del mundo en términos absolutos, registró más de 60.000 nuevos casos en las últimas 24 horas, para totalizar el 22 de julio con más 3,7 millones de enfermos y 140.000 muertos.15

Brasil hasta el 22 de julio el segundo lugar a nivel de las Américas y del mundo de infestados y letalidad por la COVID-19 con más de 2,09 millones de casos y más de 79,000 fallecidos.16 Este país se convirtió este martes 21 en el primer país en iniciar las pruebas en fase 3 de la vacuna china Coronavac contra el coronavirus, informó a la AFP el laboratorio Sinovac Biotech.17

Unas 20.000 dosis de Coronavac, que llegaron en la madrugada del lunes a Sao Paulo, serán distribuidas en 12 centros de investigación en los estados de Sao Paulo, Rio de Janeiro, Minas Gerais, Rio Grande do Sul y Paraná, además de la capital, Brasilia. Esas regiones están entre las más afectadas por la pandemia en Brasil, que con 2,1 millones de casos y más de 80.000 muertos es el segundo país más golpeado por la enfermedad, por detrás de Estados Unidos. Los voluntarios recibirán dos dosis con un intervalo de 14 días.18

Perú, secunda a Brasil y ocupa el sexto lugar a nivel internacional con más de 353.000 contagios y más de 13.000 muertos, el gobernador de Cusco, Jean Paul Benavente, dio positivo en medio de un alza de casos en esa región sur andina, con lo cual quedó en duda el plan de reabrir Machu Picchu el 24 de julio.19 Según la ONU, la pandemia provocará que unas 45 millones de personas más caigan en la pobreza en Latinoamérica y el Caribe.

En Tel Aviv en Israel, miles de manifestantes protestaron en la noche del sábado 18 para denunciar la gestión de la pandemia de COVID-19 y la corrupción del gobierno, al que acusan de estar “desconectado” de la realidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre el avance de la pandemia en África debido a la "aceleración continua de la transmisión en varios países". Las declaraciones fueron ofrecidas por el jefe de emergencias de la organización, Michael Ryan, a través de una conferencia de prensa virtual. Actualmente, el territorio africano ha registrado más de 15 mil muertes por el brote del nuevo coronavirus y casi 725 mil casos confirmados.20

Según informó RT Noticias, el país más afectado de la región es Sudáfrica, el quinto a nivel mundial, donde el 21 de julio ya tenía 373 628 casos confirmados y 5 173 muertos21. Mientras, las cifras de la COVID-19 en Kenia han aumentado un 31 %, en Madagascar 50 %, en Zambia 57 % y en Namibia 69 %.22

En Asia la situación hasta el 24 de julio es la siguiente: La región del sur de Asia, que alberga la quinta parte de la población del mundo, amaneció con un millón 887 mil 551 infectados y 41 mil 261 defunciones. Según los datos del Centro de Manejo de Desastres de la Asociación Surasiática para la Cooperación Regional, un millón 249 mil pacientes se recuperaron de la actual pandemia en el área.23Entre Afganistán, Pakistán, India, Nepal, Bangladesh, Bután, Sri Lanka y Maldivas aglutinan una tasa promedio de recuperación de pacientes del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 del 66,17 por ciento. India, con un millón 336 mil 861 casos, 31 mil 358 muertos y 849 mil 431 altas médicas, y Pakistán, con 271 mil 887 contagios, cinco mil 787 decesos y 236 mil 596 pacientes curados, son los más afectados del bloque.24

Bangladesh, presenta 218 mil 658 casos, dos mil 836 fallecidos y 120 mil 976 altas; Afganistán, 35 mil 928 infectados, mil 211 muertos y 24 mil 550 pacientes curados y Nepal, 18 mil 241 contagios, 43 defunciones y 12 mil 840 recuperaciones.25

Los territorios de Hong Kong, Xinjiang y Dalian combaten hoy con medidas de contingencia sus respectivos rebrotes de Covid-19, que en conjunto elevaron a 86 mil 500 los casos confirmados en China desde finales de 2019.

Hong Kong (sur) presenta la situación más compleja, ayer reportó el récord de 118 enfermos en un solo día y además añadió otra muerte.

Mientras, la región uigur autónoma de Xinjiang (noroccidente) este viernes incrementó a 95 los pacientes con la mortífera neumonía mientras chequean la salud de residentes y visitantes de su capital Urumqi, en busca del origen del actual foco infeccioso.

En tanto la ciudad de Dalian, en el noreste de China, somete a pruebas a 190 mil personas después de corroborar un foco en una planta procesadora de mariscos que dejó al menos cinco casos confirmados y 15 asintomáticos desde el miércoles.

En cuanto a la provincia central china de Hubei no reportó el 24 de julio nuevos casos confirmados, asintomáticos ni sospechoso de la COVID-19. Hasta esta fecha, cuatro personas que tuvieron contacto cercano con los contagiados aún se encontraban bajo observación médica. Hubei ya no tenía casos asintomáticos del nuevo coronavirus el 23 de julio, después de que el último paciente asintomático fue dado de alta de su monitoreo sanitario en la prefectura autónoma de las etnias tujia y miao de Enshi.

La provincia había reportado hasta el viernes un total de 68.135 casos confirmados de la neumonía COVID-19, de los cuales 63.623 se recuperaron y recibieron el alta médica. La enfermedad ha cobrado la vida de 4.512 personas en Hubei. 26

En Europa, el COVID-19 cobró más de 205.000 vidas y, a nivel económico, podría provocar una contracción del 8,3% del PIB, según Bruselas. El parlamento Europeo aprobó después de más de 90 horas consecutivas de reuniones, cientos de encuentros bilaterales y un buen número de disgustos, y finalmente en la sesión de la madrugada del lunes al martes, en Bruselas, los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 han logrado un acuerdo esencial para cerrar el Presupuesto de la Unión hasta 2027 y el Fondo de Recuperación tras la pandemia. Un paso sin precedentes, un mecanismo inédito de hasta 750.000 millones de euros para ayudar a los países más afectados, incluyendo hasta 390.000 millones de euros en transferencias directas, es decir que se ha esperado seis meses para que este organismo europeo llegara a definir cómo actuar juntos en la lucha contra la COVID-19.27

España, uno de los países más afectados por la pandemia con más de 28.400 muertos, impuso a mediados de marzo un severo confinamiento, pero vive un rebrote de contagios desde que se levantaron las restricciones el 21 de junio, con más de 150 focos en el país, fundamentalmente en Cataluña y en la vecina región de Aragón.28

Francia, a partir del 20 estableció obligatorio el uso de la mascarilla en lugares públicos, no se descarta un nuevo cierre de sus fronteras con España, dijo el primer ministro Jean Castex. En tanto, el ministro de Salud galo, Olivier Veran, dijo que, ante las señales de rebrote, la obligación de usar mascarillas “abarca los comercios, los establecimientos que reciben público, mercados cubiertos, bancos”.29

Por otra parte, increíblemente el primer ministro Boris Johnson del Reino Unido, declaró de forma absoluta a reinstaurar la cuarentena contra el coronavirus. En declaración al periódico Daily Telegraph, manifestó que el confinamiento “es como la disuasión nuclear, por supuesto que no quiero utilizarlo. Y no creo que vayamos a vernos de nuevo en una posición así”.30

Resumiendo, las principales consecuencias que ya se notan en estos seis meses son:

 

  • La contracción de la economía mundial. Con mayor gravedad en los países pobres.

  • Volatilidad en los precios de las materias primas y la huida de capitales.

  • Depreciación de las monedas.

  • La caída de la demanda mundial.

  • La paralización del turismo.

  • Regresa la hora de los Estados.

  • Se evidencia la ausencia de una arquitectura supranacional que permita dar una respuesta conjunta, coordinada y rápida, tan necesaria en estos momentos.

  • El impacto para las empresas está siendo generalizado, fundamentalmente para las PYMES.

  • La pandemia dejará más de 11,5 millones de nuevos desempleados en 2020 en América Latina.

  • Fisuras en las relaciones internacionales y su recomposición.

  • Recrudecimiento de la infodemia y presencia de fakenews.

  • Se incrementa la politización del nuevo coronavirus.

  • Recomposición de la geopolítica internacional.

  • Continuación de sanciones incoherentes.

  • Continuación de los conflictos y surgimiento de otros.

  • Desviación de la atención de la población de algunos países imperialistas para ocultar sus males interno.

  • Debilitamiento de los organismos multilaterales.

 

Réquiem para el mundo postpandemia. Reflexiones

 

La pandemia de la COVID-19 ha creado muchas expectativas en el mundo, algunos piensan que vuelven a la normalidad, otros resueltamente plantean que será un duro golpe para todo el entramado de las relaciones internacionales y otros que fue un momento de crisis, como una moda que llegó y pasará.

¿Cuál será la verdad? ¿A qué realidad nos vamos a enfrentar?

 

Los prospectivos y futuristas ya comienzan a escribir, para casi todos el mundo tendrá una evolución, que podría ser involutiva para algunos y turbulentas para otros. Es difícil predecir, pero hay acciones que nos marcan derroteros hacia los terrenos de la economía, la política, la sociedad.

La influencia en la economía va a ser indiscutible, nuevas formas pueden ser que reajusten o determinen cambios en los procesos productivos, la inversión extranjera, comercialización, inversiones directas y el financiamiento.

Los países que se encuentren con deudas y déficit no podrán por sí solos asumir sus muchas responsabilidades, y para evitar sufrir grandes catástrofes precisarán el apoyo masivo en forma de préstamos o subvenciones por parte de agentes externos para salir de los problemas de la comercialización, financiamiento y otros elementos de la macro y la microeconomía.

Los servicios sufrirán transformaciones por los nuevos cánones que imperarán, por ejemplo, el alza del turismo será paulatina donde se practicarán nuevos protocolos para poder lograr el sostenimiento de éste.

El liderazgo global puede que sea compartido, visto desde otros criterios que no sean la multipolaridad sino la complementación.

Muchos esperan una transición hegemónica de China con respecto a Estados Unidos de América (EUA), o quizás puede ocurrir una implosión paulatina de los EUA, que de una vía a otros países, todo depende de la concientización urgente de la necesidad de controlar efectivamente la pandemia.

Puede también enconarse la lucha por la hegemonía de grupos de países ya articulados durante la batalla contra la COVID-19 contra Washington, o que China sea la justificación de conflictos provocados por la mayor potencia del mundo.

Sin llegar a absolutizar, podría ocurrir una remodelación del orden mundial y cambios geopolíticos al reforzarse las fuerzas de potencias medias que trabajaron juntas en la era de la lucha contra la Covid-19.

Hay estudiosos que no comparten la idea del nuevo orden mundial y argumentan dos razones principales:

1) En primer lugar, la historia demuestra que las pandemias nunca han afectado a las políticas entre grandes potencias: la gripe de 1918-19 apenas se menciona en el discurso moderno sobre las relaciones internacionales; el SARS de 2002-04 no frenó el ascenso de China en el sistema internacional; las pandemias de gripe H1N1 (2009) y ébola (2014 y 2019) tampoco trastocaron el equilibrio de poder entre las grandes potencias.

2) La segunda razón es igualmente obvia: desde las guerras napoleónicas, los cambios significativos en la distribución del poder han sido consecuencia de guerras (así, los órdenes surgidos después de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, o tras la Guerra Fría).31

 

Estas razones pueden ser o no ciertas pero lo que si queda claro es que puede existir una redefinición del equilibrio del poder. Estos seis meses han demostrado que los países más industrializados y económicamente influyentes en el mundo no han podido frenar considerando sus poderes la pandemia que les impactó. No basta con tener un gran desarrollo económico, un poder político fuerte y recursos o capital humano en las diferentes especialidades si no son capaces de poseer un sistema sanitario capaz de estar organizado por prioridades en correspondencia con los intereses del estado y en función de la prevención y el afrontamiento general sin distinción de clase social, desarrollo socioeconómico, étnica o del color de la piel.

La COVID-19 cambiará nuestro estilo de vida, con posibilidades de cambiar el sentido de la vida de las grandes masas y reciclar los valores e instituciones., porque estos son la base de la legitimidad del poder nacional e internacional y porque se necesita la transformación para proporcionar a sus ciudadanos seguridad, orden, bienestar económico y justicia sin renunciar a la libertad.

Surgirán nuevos protocolos y pautas de distanciamiento físico, trabajo a distancia, teletrabajo, menor movilidad por viajes, reuniones y eventos, impacto en la reputación y marca empleadora, mayor incidencia del trabajo free lance y del trabajo por tareas y objetivos.

El mundo está globalizado y ese estatus se ha ido perdiendo. Puede que vuelva esa característica a imperar, pero con nuevos elementos salidos precisamente de la 4ta revolución industrial, encaminada a una 5ta con cambios sustanciales en la nanotecnología, la robótica, las telecomunicaciones y otras que pueden ayudar a potenciar esa nueva globalización.

Los organismos multilaterales como la ONU, la OMS, el FMI, el Banco Central Europeo, el Banco Mundial, la OTAN y otros, no han cumplido su rol con más eficiencia durante la pandemia; es hora, en la época postpandemia, que sufran cambios donde reine la creatividad en la soluciones de los problemas y respeto a ellas por la comunidad internacional fundamentalmente por la mayoría de los países desarrollados, ya que han sido superados todos en sus iniciales previsiones, por lo que han mostrado su poco valor práctico y real para analizar y prever la dureza de los acontecimientos, asumir responsabilidades, trazar alternativas y apoyar a sus miembros con rapidez, eficiencia y efectividad.  

El Estado llegará a tener mayor protagonismo en las decisiones de mayor peso para la estabilidad de la población. Las fronteras podrán jugar el papel de antaño, recuperara sus orígenes y tendrán un mayor control, disminuyendo el tráfico de personas o perfeccionando las propias migraciones.

Se podrán acelerar las confrontaciones militares regionales por lograr liderazgos y lucha por combustible y territorios. El terrorismo continuará, con nuevos modos de operaciones basados en la experiencia observada durante la pandemia.

 

Principio del formulario

Los diferentes eventos comerciales y de carácter multitudinario como: simposios, exposiciones, foros, ferias, cines, museos, así como otros de tipo recreativodeportivo, cultural y social, deberán cambiar de formato, reducir sus capacidades desarrollar medidas de control sanitarias individuales y colectivas que cambiarán la perspectiva de la forma y modo de asistencia de los espectadores.

Debido al estrés que se ha vivido y las crisis en gran cantidad de países se desarrollará la delincuencia, el contrabando y el tráfico de droga. Así como los asesinatos, actos de violencia de género, los suicidios y las enfermedades psicológicas y psiquiátricas aumentarán tras tantos días de confinamiento obligado y también a consecuencia de la crisis económica.     

 

Conclusiones inconclusas

 

La pandemia sigue viva, los rebrotes son sistemáticos, pueden haber muchos, la realidad la desconocemos aun, sin omitir que existen gobiernos que se han adelantados sin estar preparados y otros países no han padecido la COVID-1932, suerte para ellos, hay que estudiar sus experiencias.

Es temprano para predecir nuevos fenómenos, solo hay una valoración de seis meses, hay que darle seguimiento a lo que acontece en cuanto al afrontamiento de la pandemia. La COVID-19 no llegó para quedarse, pero tampoco es simplemente transitoria, hay muchas preguntas sin respuestas y desafíos que enfrentar como los siguientes:

 

  • ¿Cómo lograr una garantía efectiva para proteger el personal de los servicios de salud?

 

  • Se necesita que las personas se sientan seguras y cómodas para hablar y buscar ayuda cuando tienen síntomas, ¿cómo lograrlo?

 

  • Los líderes tienen la responsabilidad de actuar de manera transparente y proactiva a medida que movilizan a las instituciones de cada nación para responder.

 

  • Hay que continuar una revolución en la investigación, ya que científicos, médicos y otros académicos han trabajado a una velocidad vertiginosa para comprender COVID-19 y el virus que lo causa: SARS-CoV-2.

 

  • ¿La creación de una vacuna será la solución efectiva?

 

  • ¿Por qué las personas responden de manera tan diferente al virus?

 

  • Algunas personas nunca desarrollan síntomas, mientras que otras, aparentemente sanas, tienen neumonía grave o incluso mortal.

 

  • ¿Cuál es la naturaleza de la inmunidad y cuánto dura?

 

  • ¿Cuál es el origen del virus?

 

  • Se necesita mayor solidaridad ante las pandemias.

 

  • Sin menospreciar el mercado, priorizar la vida de las personas.

 

  • Es necesario la revisión de la gestión de los servicios médicos por los gobiernos.

 

  • Es necesario el fortalecimiento de los organismos multilaterales en la exigencia del afrontamiento unido contra la pandemia.

 

Así vivimos a la altura de julio del 2020, hay que seguir influyendo para que los más poderosos se concentren en la erradicación de la pandemia y no crear conflicto e imponer sanciones. Es hora de que el mundo acabe de despertar de la realidad que tenemos, de las complicaciones que tendremos que enfrentar. No podemos concluir por ahora porque hay mucho que ver, criticar, felicitar y resolver. Alea Jacta Est.33

 

Bibliografía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Mira Milosevich, del Patronato de la Fundación FAES: CORONAVIRUS ¿Habrá un nuevo orden mundial tras la crisis del Covid-19?

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  • Prensa Latina. Bruselas 21 de julio. Eurocámara satisfecha con fondo de recuperación ante Covid-19. Disponible: