La estrategia de EE.UU. en el espacio exterior. ¿Nueva secuela de STAR WAR?

MsC. Enrique Martínez

 

 

 

MSc Enrique R. Martínez Díaz

martinez@cipi.cu

De acuerdo a las noticias más recientes, todo parece indicar que EE.UU. avanza en la extensión de su actividad militar hacia el espacio exterior, pretendiendo asegurarse como la potencia dominante en ese entorno de nuestro planeta,  condición de la cual alardean en sus principales documentos estratégicos.

El espacio exterior, espacio extraterrestre u cualquier otra denominación que se utilice, entra dentro de lo que se califica como los “Bienes Comunes Globales” por la Organización de las Naciones Unidas, y se refiere a dominios o áreas de recursos que se encuentran fuera de la jurisdicción política de cualquier estado-nación. La Ley Internacional generalmente identifica cuatro “Bienes Comunes Globales”: La Alta Mar; la Atmósfera; la Antártida; y el Espacio Exterior.

La actividad humana en el espacio exterior se ha venido incrementando. De acuerdo a la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior (UNITED NATIONS OFFICE FOR OUTER SPACE AFFAIRS, UNOOSA), en su reporte anual de 2020, emitido en Julio de 2021, 26 estados  y una organización intergubernamental reportaron un record de 1260 satélites y otros objetos  funcionales lanzados al espacio hasta ese año. Sumados a esto se agregan 34 etapas de cohetes y otros objetos no funcionales que se encuentran orbitando (sin contar la denominada basura espacial, que alcanza una cantidad no precisada), lo que aporta una sumatoria de 1294 objetos registrados en el espacio exterior de nuestro planeta.

 

Los países con mayor cantidad de estos medios, según este reporte, son:

  • Estados Unidos de América: 1024
  • República Popular China: 76
  • Reino Unido: 68
  • Federación de Rusia : 16
  • Reino de España:  16

La Agencia Espacial Europea tiene 3 de estos medios desplegados en el espacio exterior. Como puede apreciarse, a EE.UU. le corresponden el 79 % de todos los objetos espaciales registrados por la UNOOSA. Varios de esos sistemas desplegados en el espacio exterior tienen funciones investigativas y científicas, pero muchos tienen carácter militar, total o parcialmente.

En caso del espacio exterior, es importante destacar que EE.U.U.  fue  uno de los primeros países (si no el primero a nivel planetario) que elaboró planes para desplegar sistemas de armas en este, muy anterior a la etapa de gobierno del finado presidente Ronald Reagan, que posteriormente adquirió celebridad por el plan conocido como “Guerra de las Galaxias-STAR WAR” (Iniciativa de Defensa Estratégica, SDI).

Una de las direcciones por la que ha continuado avanzando la espiral militarista es el espacio ultraterrestre. Las principales potencias, encabezadas por EE.UU., han continuado  desarrollando acciones concretas  más allá de la estratosfera. Con el arribo al poder del Presidente George W. Bush, el antiguo programa de Ronald Reagan (SDI),  recibió un importante impulso, lo que continuó con las subsiguientes administraciones, y se aceleró bajo el gobierno de Donald J. Trump.

Para ello fue creado un Comando Espacial dentro de las Fuerzas Armadas de EE.UU. (FF.AA.EE.UU.), que inicialmente estuvo operacional entre 1986 y 2002, y posteriormente, en el año 2018, bajo la administración Trump, se puso en activo nuevamente. El Comando Espacial (uno de los 11 Comandos Unificados con que cuentan las FF.AA.EE.UU.), está subordinado directamente a la Junta de Jefes de Estado Mayor, e incluye componentes de los cuatro servicios armados que integran las FF.AA. estadounidenses; subordinado al mismo se encuentra la Fuerza Espacial de los EE.UU., que es el componente principal de este comando.

Su misión, de acuerdo a lo planteado en los principales documentos estratégicos norteamericanos es: realizar operaciones en, desde y hacia el espacio para disuadir conflictos, y, si es necesario, derrotar la agresión, proporcionar poder de combate espacial a la Fuerza Conjunta/Combinada, y defender los intereses vitales de EE.UU. con sus aliados y socios (COMMANDER’S STRATEGIC VISION).

 Los principales componentes de este Comando Unificado son:

  • Comando de Defensa Espacial y Contramísiles (componente Ejercito)
  • Comando Espacial del Cuerpo de Infantería de Marina
  • Comando Espacial de la Marina de Guerra.
  • Primera Fuerza Aérea (Componente de la Fuerza Aérea)
  • Comando de Operaciones Espaciales
  • Fuerza Conjunta Estado Mayor-Cyber Fuerza Aérea (componente cyber)

 

Dentro de sus principales medios y armamentos se incluyen satélites de diferente designación desplegados en el espacio (de exploración, posicionamiento, de observación infrarroja, de seguimiento de satélites. etc); sistemas de defensa anti-mísiles (que incluyen radares, sistemas de mísiles anti-misiles, estaciones de exploración radioelectrónica y otros muchos sistemas, entre ellos los sistemas THAAD, Patriot, etc), buques con el sistema AEGIS de exploración y armados con mísiles antisatélites, aviones y drones de exploración, estaciones de rastreo en tierra, centros de mando y control, etc. Ello incluye el despliegue de elementos de estos sistemas en países aliados en Europa, Australia, Corea del Sur y otros lugares.

Dentro de los principales adversarios que los norteamericanos identifican en el entorno espacial se encuentran la República Popular China y la Federación de Rusia (lo que no se diferencia de lo planteado a nivel global en sus principales documentos estratégicos, como la Orientación Estratégica de Seguridad Nacional Provisional, emitida este año 2021, por poner un ejemplo). En los principales documentos del Comando Espacial plantean que estas naciones  tienen desplegados satélites de exploración y seguimiento; sistemas antisatélites, e importantes capacidades para interferir los sistemas de mando y dirección de las FF.AA. de EE.UU (COMMANDER’S STRATEGIC VISION); cualquiera que haya llegado hasta aquí puede darse cuenta que estas capacidades son las mismas que posee EE.UU.

Dentro de otras naciones que pueden constituir amenazas para EE.UU, según las consideraciones expresadas en los documentos del Comando Espacial se encuentra la República Islámica de Irán y la República Popular Democrática de Corea.

A conclusiones similares llegan otras instituciones del gobierno norteamericano, como la Agencia de Inteligencia de Defensa, que en 2021 presentó un documento denominado DESAFÍOS PARA LA SEGURIDAD EN EL ESPACIO.

Dentro de los elementos más importantes en la actividad espacial de EE.UU. se encuentran los sistemas de defensa antimisiles, de los cuales se anunció recientemente que el presidente Biden haría una “revisión” de la política norteamericana respecto a dichos medios. Anteriormente, el expresidente Trump, en 2019, había anunciado el "comienzo de una nueva era" en el programa de defensa de misiles de Estados Unidos. Imaginó un sistema de defensa antimisiles "inigualable e incomparable" con el "simple objetivo" de defenderse contra "todo tipo de ataque con misiles contra cualquier objetivo estadounidense." Esta decisión, plantean algunos especialistas, revirtió la antigua política estadounidense de construir defensas contra las amenazas emergentes de misiles nucleares de Corea del Norte e Irán, pero no contra las potencias nucleares establecidas.

Recientemente, en una misiva dirigida al actual inquilino de la Casa Blanca, más de 60 de expertos estadounidenses en seguridad nacional coincidieron en que la política de Trump respecto al sistema defensa antimisiles de Estados Unidos ha "acelerado una carrera armamentística con Rusia y China, llevando a ambos adversarios a ampliar sus programas de armas nucleares ofensivas para contrarrestar las defensas antimisiles de Estados Unidos" (Barzashka).

Conclusiones

Consideramos que la estrategia estadounidense respecto al espacio exterior se enmarca dentro de sus concepciones sobre el liderazgo que pretenden ejercer a nivel global como principal potencia imperialista. Al desplegar sistemas militares en el espacio exterior, obliga a aquellas naciones a las que considera adversarios a tomar medidas similares, estimulando la Carrera Armamentista, lo que beneficia a las empresas del Complejo Militar Industrial, pero acrecienta el peligro de una guerra.

Los recursos que se invierten en desarrollar y desplegar sistemas de carácter militar en el espacio exterior tendrían un mejor destino si se emplearan en aliviar los grandes males que afectan a la humanidad. ¡Un mundo mejor es posible!

Bibliografía

Barzashka,  Ivanka.   Biden should guide missile defense his own way  Bulletin of Atomic Scientists Chicago, September 9, 2021 https://thebulletin.org/2021/09/biden-should-guide-missile-defense-his-own-way/?utm_source =Newsletter&utm_medium=Email&utm_campaign=MondayNewsletter _09132021&utm_content=NuclearRisk_BidenMissileDefense_09092021

Defense Intelligence Agency.  Challenges to Security in Space, Washington, February 11, 2021 https://media.defense.gov/2019/Feb/11/2002088710/-1/-1/1/SPACE-SECURITY-CHALLENGES.PDF

UNOOSA. Annual Report 2020. New York, June 2021   https://www.unoosa. org/documents/pdf/annualreport/UNOOSA_Annual_Report_2020.pdf

USSPACECOM. COMMANDER’S STRATEGIC VISION,  Colorado, January 2021 https://www.spacecom.mil/Mission/Commander-Strategic-Vision/

The White House. Interim National Security Strategic Guidance. Washington, March 2021. (https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2021/03/NSC-1v2.pdf)