La politización del coronavirus

Dr Mario Padilla

 

 

Dr Mario Padilla Torres

padilla@cipi.cu

(Artículo publicado el 30 de junio de 2020 en https://www.alainet.org/es/articulo/207560

 

Introducción

En pleno siglo XXI cuando se encuentra en esplendor la cuarta revolución industrial, donde la ciencia y la técnica han rebasado límites impensables, surge una pandemia, que ha paralizado hasta a los países más desarrollados. A cinco meses aún el mundo no ha sido capaz de manejar con eficiencia la emergencia sanitaria desatada por el nuevo coronavirus.

Los gobiernos fueron sorprendidos, las trasnacionales han girado hacia el Estado para que les resuelva los problemas y han tenido que acatar con dolencia las exigencias de parar los procesos económicos mercantiles, ocasionándoles pérdidas que ni una crisis habitual podría crearles.

A pesar del intenso trabajo que ha desplegado la Organización Mundial de la Salud (OMS), por lograr unidad en la diversidad, independientemente de sistema social, religión, niveles de desarrollo; en la mayoría de los casos, muchas naciones han sido cegadas por el egoísmo y su nacionalismo atroz, hasta con sus propios habitantes.

Muchos de los países menos desarrollados están luchando con lo que pueden, algunos se han unido, otros como símbolo de solidaridad han estado en los lugares más candentes de la pandemia, y otros han sido víctima de la irresponsabilidad y los propios intereses de sus gobernantes.

La politización de la pandemia se ha extendido como una práctica cotidiana: elecciones manipuladas por intereses partidistas en medio de las condiciones pésimas de salud, sanciones injustas, prepotentes y oportunistas de unos gobiernos contra otros, políticas internas semejantes a la teoría demográfica del Malthusianismo[1], amenazas de agresiones, desarrollo de conflictos, teorías de la conspiración respecto al origen de la pandemia.

En fin, la COVID-19 se ha politizado a favor o en contra, gran parte de los países, fundamentalmente los más poderosos, consideraban la misma como un fenómeno trivial, fácil de resolver. Sin embargo,  se puso de manifiesto la importancia de un sistema de salud acorde con un sistema social que priorice la vida humana y no el encarnizado mercado que discrimina y privatiza la vida.

 

El llamado de la Organización de las Naciones Unidas

 

Tempranamente cuando la COVID-19 se convertía en pandemia la Organización de las Naciones Unidas se dirigió a todos los gobiernos del mundo con el siguiente llamado: 

Responsabilidad compartida, solidaridad global: una respuesta a los impactos socioeconómicos de la COVID-19” [2]

En este documento la organización global realiza una llamada a la acción de todos los actores necesarios para frenar la transmisión del virus y poner fin a la pandemia, así como para abordar las muchas dimensiones sociales y económicas derivadas de esta crisis.

A continuación, se describen las principales ideas del informe:

 

  1. Es necesario reforzar la responsabilidad de los sistemas de salud para frenar la expansión del virus

 

El informe pone a relieve la necesidad de reforzar el movimiento de los recursos humanos y materiales críticos para hacer frente a la pandemia.

Por otra parte, le presta especial atención, a las nuevas restricciones que cada país le debe prestar a los movimientos nacional e internacional de personas y bienes críticos, así como a las indicaciones que deben darse por los organismos de salud para evitar el contagio y tomar con seriedad los mismos.  

Además, se pide con urgencia la coordinación y promoción internacional de la fabricación y distribución de equipos médicos esenciales, como desinfectantes y productos de higienización, máscaras y respiradores, más allá de la cooperación en materia de vacunas y terapéutica.

 

  1. Es la hora de no dejar a nadie atrás

 

Los países en vías de desarrollo, por si solo no pueden enfrentarse a esta pandemia, por lo tanto, la responsabilidad fundamental esta en aquellos que pueden cooperar por su desarrollo. La propagación del virus a esos países debilitará aún más un panorama macroeconómico ya frágil, en el que la acumulación de la deuda ha superado el crecimiento de los ingresos incluso antes de la crisis. Además, en algunos de esos países es difícil aplicar las normas de higiene y saneamiento necesarias y las medidas de distanciamiento social. El informe de la ONU declara la importancia de mantener la financiación humanitaria para garantizar que la asistencia humanitaria siga llegando a los 100 millones de personas más necesitadas en el mundo. Como dice el lema de la Agenda 2030, “no podemos dejar a nadie atrás”.

 

  1. Llamamiento a una respuesta coordinada a todos los niveles

 

En el informe se señalan las medidas concretas que se necesitan a diferentes niveles de desarrollo y organizativo: los organismos multilaterales internacionales y regionales, las instituciones financieras y los grupos de dirigentes como el G-20, los cuales poseen infraestructuras que se pueden activar de forma coordinada y coordinada.

Se hace hincapié también en las medidas fiscales, monetarias, económicas que posibiliten trabajar de conjunto, considerando el desarrollo y el contexto geográfico y coordinación con los gobiernos que más lo necesiten, considerando además las medidas que por estos ya fueron tomadas.

 

    4. Medidas urgentes para asegurar la supervivencia de las empresas, en especial de pymes y autónomos

 

El informe también ahonda en los efectos económicos y empresariales provocados por la pandemia de la COVID-19. En concreto detalla que, según las estimaciones de la OIT, se podrían perder entre 5 y 25 millones de puestos de trabajo y ver pérdidas en los ingresos laborales del orden de 860.000 millones de dólares a 3,4 billones de dólares.

Las pequeñas y medianas empresas, los trabajadores autónomos y los colectivos que se sitúan en o cerca del umbral de la pobreza serán los más afectados.

Para hacer frente a esta situación, propone seguir las siguientes recomendaciones:

 

  • Aumentar el apoyo financiero para el sector empresarial: En este aspecto, el informe alienta a la colaboración con el sector financiero en el desvío de activos para el desarrollo de soluciones y en la ayuda a la recuperación sanitaria y económica mediante inversiones sostenibles. Para favorecer el diálogo con estos actores propone aprovechar la Alianza Mundial de Inversores en pro del Desarrollo Sostenible, destinada a apoyar a los países a movilizar recursos financieros y técnicos para la respuesta a la crisis y la recuperación. Asimismo, se hace alusión al Grupo de Alto Nivel sobre Cooperación Digital y el Equipo de Tareas sobre la financiación digital para el desarrollo sostenible como organismos idóneos para la búsqueda de soluciones creativas para la supervivencia de las empresas.

 

  • Creación de plataformas de acción conjunta: la ONU aboga también por la confección de Grupo de Trabajo especial COVID-19 en el que las empresas puedan trabajar unidas en una respuesta regional al brote.

 

  • Impulsar medidas de estímulo innovadoras y coordinadas para todo el sector privado: La aplicación de un conjunto de medidas de estímulo centrada en el ser humano, innovadora y coordinada es otra de las peticiones del informe. En él se concreta que el estímulo deberá canalizarse no sólo al sector empresarial y a las empresas líderes, sino también a los trabajadores y las PYMES de todo el mundo que sostienen la economía mundial. No basta con proteger a las grandes empresas: es necesario proteger a sus proveedores y a la demanda mundial de los consumidores -los ingresos de los hogares- que hará que la economía mundial vuelva a cobrar vida. Estos deben complementarse con medidas de política monetaria y financiera coordinadas.

 

    5.Recomendaciones para la actuación de las empresas en la lucha contra la COVID-19

 

Muchas instituciones están dando respuesta en la lucha contra esta pandemia, entre ellas las científicas, las de salud, la farmacéutica, la agroalimentaria, pero esto no es suficiente pues de lo que se trata no es solamente para el propio país sino buscar una alianza mundial que posibilite la interacción entre los países, ante esta situación, las Naciones Unidas hace un llamamiento a todas las empresas y corporaciones para que adopten tres medidas principales:

  1. Cumplir con las directrices de salud y seguridad y proporcionar amortiguadores económicos a los trabajadores, incluso garantizando la seguridad de los trabajadores y el distanciamiento social y los salarios seguros para los que trabajan desde casa.
  1. Proporcionar apoyo financiero y técnico a los gobiernos mediante la contribución al Fondo de Respuesta Solidaria COVID-19.
  1. Reorientar sus instalaciones y planes de negocio para centrarse en la satisfacción de las necesidades de esta crisis. Algunos han comenzado a hacerlo; necesitamos muchos más para seguir en la misma línea.

 

¿Qué ha sucedido realmente?

El nuevo coronavirus ha creado diferentes manifestaciones de comportamiento en los países a nivel global:

  1. Algunos responsabilizan a la OMS de no cumplir con sus obligaciones.
  1. Desarrollo de conflictos externos para no llamar la atención hacia el interior del país que lo provoca.
  1. Aprovechar las elecciones para desarrollar campañas de diferentes tipos de descréditos dentro de los partidos.
  1. Acusar a la República Popular China de ser la culpable del coronavirus.
  1. Aumentar las sanciones hacia otros países.
  1. Descredito a la cooperación médica en el mundo (Ejemplo de descrédito a la cooperación médica cubana, china, rusa.).
  1. Oposición a las medidas de confinamiento y aislamiento social, infiriendo que estas medidas van en contra de las libertades personales.
  1. Intentos de lograr cooperación entre algunos países menos desarrollados.
  1. Cooperación directa de China con otros países del mundo y en coordinación con otros ayudar a los más vulnerables en los sistemas de salud pública.

 

Algunos países se han enfrentado a la Organización Mundial de la salud (OMS) o la Organización Panamericana de la Salud (OPS), al extremo de retirarse de la primera y amenazar la segunda, este es el caso especifico de los Estados Unidos de América (EUA)

Por su parte, el director de la OMS Tedros Adhanom Ghebreyesus ha pedido a Estados Unidos y a China que trabajen juntos, que no cruzaran acusaciones. Le advirtió también a EUA que no señalara a la OMS como culpable y les pidió a los líderes mundiales no politizar la pandemia, cuestión que puede ocasionar un número mayor de muertes.

El director de la OMS declaró: “El enfoque de todos los partidos políticos debería ser salvar a su gente. Por favor, no politicen este virus”. Y enfatizó su pedido con una advertencia gráfica: “Si quieren tener más bolsas de cadáveres, entonces háganlo. Si no, entonces absténganse de politizarlo. Cuando hay grietas a nivel nacional y global, es cuando el virus tiene éxito. No deberíamos perder el tiempo señalando con el dedo”, dijo Tedros en una conferencia virtual en Ginebra, Suiza. Y agregó: “Es como jugar con fuego”.[3]

Las justificaciones del Presidente norteamericano para tomar distancia de estas organizaciones han sido que EUA aporta más que el gigante asiático a las mismas y que las organización le presta a China mejor atención.

Las sanciones de EUA y sus lacayos contra otros países aumentan. Irán, China, Corea   del Norte, Rusia, Venezuela,  Cuba, Palestina y otros, son algunos ejemplos. Sin embargo, la solidaridad que se ha ido creando en el mundo repudia las manifestaciones de mantener dichas sanciones. Rusia por ejemplo propuso al gobierno de Irán la creación de corredores humanitarios, es decir corredores verdes, libres de guerras comerciales y sanciones, enviando medicamentos, alimentos, equipamientos, tecnologías para sopesar los efectos provocados por la pandemia, que causa mayores daños al país bloqueado.

En el contexto de la actual pandemia, nuevas amenazas recaen sobre Cuba y el mundo en relación a la cooperación médica desarrollada. Un grupo de senadores republicanos en Estados Unidos presentaron este 17 de junio un proyecto de ley para castigar a los países que contraten misiones médicas de Cuba al considerarlos cómplices de la trata de personas. Al frente de las acusaciones se encuentra el secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, quien describió el despliegue de médicos cubanos en países desde Venezuela hasta Brasil y Ecuador como una interferencia siniestra en sus asuntos, y felicitó a los países, como Bolivia, que los han expulsado. Pompeo ha sido respaldado por otros altos funcionarios y agencias estadounidenses, incluido el subsecretario de Estado Michael Kozak, quien también se ha aferrado a los recientes reclamos sobre las condiciones de trabajo de los médicos.

En este difícil escenario de la pandemia de la Coovid-19 Cuba mantiene su convicción y compromiso de solidaridad con el mundo, incluido Estados Unidos, a pesar de los obstáculos que enfrenta en el mundo y en el propio país debido a los efectos del bloqueo económico y comercial, que no solo impide la entrada de un cargamento de ayuda procedente de China a través de la empresa Alibaba, sino la negociación con otras empresas para adquirir material necesario para enfrentar la crisis y por tanto hace que este tipo de negociaciones sean desgastantes para la parte cubana.

A pesar de eso, al igual que en otras ocasiones, La Habana brindó desde el inicio su apoyo a Washington en medio de la actual crisis sanitaria, así como ha auxiliado a muchos otros países, entre las que se destaca el auxilio a los pasajeros del crucero británico MS Braemer que atracara en costas cubanas a pesar de tener al menos cinco casos confirmados de coronavirus a bordo y otros 52 pasajeros que presentaban síntomas. El barco, con más de 600 pasajeros principalmente británicos, había solicitado ayuda tanto de Cuba como de los Estados Unidos, anclado en el Caribe durante los últimos cinco días, buscando frenéticamente un lugar para atracar. Este hecho fue otro de los tantos que ha sido manipulado para deslegitimar la imagen de Cuba ante el mundo.

Otro fenómeno de manipulación lo constituye el empleo de las medidas de excepción y las llamadas cuarentenas. Estas son catalogadas como un control que desarrolla el Estado para poder mantener su vigilancia hacia los ciudadanos. Por supuesto la crítica va fundamentalmente orientada hacia los países socialistas o progresistas que esencialmente EUA tilda de totalitarios y autoritarios y donde la falta de democracia es un síntoma de ese control.

Este comportamiento de algunos países que están en contra de los aislamientos sociales busca crear descontentos políticos y colocar los problemas económicos y comerciales por encima de la atención al ser humano y la preservación de la vida. Esto tiene estrecha relación con los procesos eleccionarios que se desarrollaran en este 2020.

 

Elecciones 2020

 

 

Como se puede apreciar hay diferentes tipos de elecciones, por lo que también existen diferentes intereses políticos. Algunos países han desarrollado las elecciones otros las han pospuesto, ha dependido de las afectaciones provocadas por la pandemia y de los intereses de las fuerzas políticas.

 

Situación actual

 

 

Bolivia fue uno de los países que pospuso las elecciones justificando la acción de la pandemia en el país. Dos han sido los motivos fundamentales de la postergación de las elecciones generales en Bolivia: el primero debido a la pandemia y el segundo por el interés de las oligarquías políticas y económicas nacionales, para que diera tiempo a desmontar la arquitectura revolucionaria que se creó y desmantelar todo el progreso que se alcanzó en el gobierno de Evo Morales y así poder fortalecer la candidatura de la derecha.

La especialista del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), de Cuba Orietta Hernández Bermúdez, en uno de sus trabajos más recientes,  platea:

“A estas horas podemos asegurar que la cuarentena ha devenido en una gran estafa al pueblo boliviano. Los hechos demuestran que se convirtió en el escenario perfecto para dar vía libre a la corrupción. Mientras las fuerzas militares y policiales por mandato del gobierno reprimen a los que por necesidad y hambre protestan por la cuarentena, las autoridades no utilizan eficientemente el tiempo y los recursos para combatir la pandemia, dejando al pueblo en la disyuntiva de morir de hambre o de coronavirus”.[4]

La investigadora detalla en su artículo uno de los ejemplo de corrupción, la compra de los respiradores, donde 3 millones de dólares aun, según los que dirigen ese país, no saben donde están; entre ellos mismos se tapan sus errores. Hernández Bermúdez señala más adelante:”Este tema de los respiradores no es más que la punta del iceberg de la profunda crisis política, social, sanitaria, económica que vive Bolivia. En los próximos días otros escándalos saldrán a la luz, e impensables maniobras de distracción aparecerán, para evitar se descubra a los verdaderos culpables”.[5]Así están las cosas, lo más importante para la autoproclamada es el dinero que puede desfalcar junto con su camarilla, no los contagios y las muertes por la COVID-19.

Jair Messias Bolsonaro presidente de Brasil sigue sin poder controlar la crisis institucional y el deterioro de la democracia. Algo muy interesante se destaca en este país: mientras las bandas ligadas al delito disponen el toque de queda y la cuarentena, las milicias próximas al gobierno llaman a seguir la vida «normal» y romper el distanciamiento social.

 

Todo esto ha tenido el efecto de aislar al presidente de sectores de las clases medias urbanas y de los grandes medios de comunicación que lo apoyaron en su supuesto combate contra la corrupción.

Los EUA no se quedan detrás en la politización de esta pandemia según el  gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo lo que quiere el Partido Republicano, al que pertenece el presidente Donald Trump, es financiar los hoteles, los restaurantes, las líneas aéreas, las grandes empresas y las empresas públicas, y no a la policía, los enfermeros, los bomberos, los maestros o los servicios sociales, que son pagados por los estados, pero que debido a la crisis del coronavirus han sufrido un gran aumento de sus déficit presupuestarios.[6]

En las últimas semanas la realidad de decenas de miles de muertos y más de 2 millones de contagiados, más la correlación de fuerzas con los gobernadores, parece haber mitigado el negacionismo trumpista, a pesar del apoyo explícito y persistente del presidente a los grupos «libertarios» que, exhibiendo armamento pesado, reclaman a cada semana por su «derecho a trabajar», obstruyendo las disposiciones sanitarias.

El centro de estudios estadounidense Carnegie publicó un informe en el que asegura que en Estados Unidos y otros muchos países, la crisis del coronavirus ha agravado la polarización política existente. Según este think tank, el presidente Trump "ha creado su narrativa sobre el coronavirus en torno a sus objetivos partidistas favoritos", desde los medios de comunicación hasta China, pasando por los expertos y los científicos.[7]

En Rusia se presenta este año una votación también poco usual pero que responde no solo a problemas de índole político y económico sino también de seguridad nacional. El referéndum sobres las enmiendas a la constitución previsto para el 22 de abril, daba la posibilidad de cambios constitucionales que le permitieran a Putin  presentarse a las elecciones de 2024, pero debido a la complicación del país con la COVID-19 hubo que postergarla. Este escenario se ha complejizado y de una forma u otra se ha manipulado políticamente en torno a las medidas de distanciamiento social.

Nadie podría imaginar cuanto influenciaría en la política el nuevo coronavirus. El estado que en muchos lugares no tenía el poder de otros tiempos, regresó a resolver y salvar el poder de las trasnacionales y quizás frenar en el tiempo el despliegue del neoliberalismo.

Las relaciones nacionales e internacionales se salieron de su curso y dinámica ordinaria y comienzan a encausarse. Después de la inercia, la sociedad civil como otros organismos influyentes se giró hacia las Estados. La actividad política mundial se frenó, organizaciones como la ONU, la OTAN, la Unión Europea la Unión Africana y la Liga Árabe, buscaron otras vías para poder funcionar.

 

Conclusiones

La politización del nuevo coronavirus es un fenómeno nuevo dentro de la crisis general y estructural del capitalismo: grandes potencias sufrieron el embate de una crisis con otra cara, que conllevó a multiplicar geométricamente el fenómeno crítico de las economías basadas fundamentalmente en el neoliberalismo.

La COVID-19 está señalando que las políticas internas y externas de la mayoría de los países del orbe para enfrentar una pandemia de este tipo son erradas. La vida ha venido demostrando que no se trata de tener una salud pública poderosa técnicamente, con capital humano desarrollado solamente, lo importante es tenerla organizada, que sea ante todo preventiva, profiláctica y libre de utilizar por todos los ciudadanos como un derecho universal.

Aprovechar la pandemia para politizar los intereses partidistas dentro y fuera de los países, es un oportunismo y una actuación inhumana ante una pandemia que puede todavía realizar mucho daño por la letalidad de su comportamiento.

A pesar de los llamados de la ONU y la OMS sobre la imprescindible unidad de acción todavía hay gobiernos que subvaloran los análisis que los científicos realizan sistemáticamente por estos días. El nacionalismo, la prepotencia y el comportamiento irresponsable en el combate contra la COVID-19, devienen en sufrimiento para los más desprotegidos.

Hay gobiernos aun responsables, que tienden la mano, ayudan sin diferencias de clase, políticas, color de la piel, tipo de etnia y fe religiosa que profesan. Este es el comportamiento hacia el presente y futuro que nos esta enseñando esta pandemia. Los pueblos están entendiendo cuanto hay todavía que defender y los políticos que aprender. Esperemos que en la postpandemia un mundo mejor sea posible.

 

Bibliografía

 

  • Brasil: pandemia, guerra cultural y precariedad
    Entrevista a Lena Lavinas

      #coronavirus #democracia Tema central | NUSO Nº 287 / Mayo - Junio       

  • https://www.eltiempo.com/
  • https://www.sumarse.org.pa. el secretariogeneral-de-las-naciones-unidas-
  • «Israel convoca las terceras elecciones en menos de un año». EL PAÍS (en español). Consultado el 12 de diciembre de 2019.
  • «June 23 for Malawi fresh presidential election endorsed by Parliamentary committee». Malawi Nyasa Times - News from Malawi about Malawi (en inglés). Consultado el 27 de mayo de 2020.
  • La política chilena en tiempos de pandemia
    Entre la (des)movilización social y la crisis sanitaria

           #chile #coronavirus

  • Larraín Javier. Entrevista al sociólogo Eduardo Paz Rada

            | 20/05/2020 | Bolivia, Fuentes: Rebelión

  • Mundo LR09 Mar 2020 |
  • «Moldova to hold presidential elections on Nov 1». seenews.com (en inglés). Consultado el 27 de mayo de 2020.
  • National Democratic Institute – Electoral Calendar.    Elecciones en 2020Anexos:2020
  • Orietta Hernández Bermúdez.  “Bolivia la gran estafa de la cuarentena”. http://www.Cubadebate.cu/especiales/2020/5/30/Bolivia-la-gran-estafa-de-la-cuarentena/XtKdwSjB80M
  • «PM Names June 5 as Election Day». The St Kitts Nevis Observer (en inglés). Consultado el 27 de mayo de 2020.
  • Poland's presidential elections planned for June 28 - Xinhua | English.news.cn». www.xinhuanet.com (en inglés). Consultado el 27 de mayo de 2020.
  • Press, Associated. «Uzbekistan elects new parliament with no opposition». Washington Post (en inglés). Consultado el 27 de diciembre de 2019.
  • Tema central | NUSO Nº 287 / Mayo - Junio 2020
  • «Tchad: la Céni dévoile un nouveau calendrier pour les élections législatives». RFI (en francés). Consultado el 18 de mayo de 2020.
  • «Two former allies to face off for Kiribati presidency». RNZ (en inglés). Consultado el 27 de mayo de 2020.

[1] Teoría desarrollada por el economista británico Thomas Malthus (1766-1834) durante la primera revolución industrial, según la cual el ritmo de crecimiento de la población responde a una progresión geométrica, mientras que el ritmo de aumento de los recursos para su supervivencia lo hace en progresión aritmética. Por esta razón, de no intervenir obstáculos represivos (hambre, guerras, pandemias, etc.), el nacimiento de nuevos seres aumentaría la pauperización gradual de la especie humana e incluso podría provocar su extinción -lo que se ha denominado catástrofe malthusiana

[2] Consultar documento de la ONU  “Responsabilidad compartida, solidaridad global: una respuesta a los impactos socioeconómicos de la COVID-19”  ver en https://www.sumarse.org.pa.el secretariogeneral-de-las-naciones-unidas-

[3] Director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus (REUTERS/Denis Balibouse/File Photo)20 junio

[4]  Orietta  Hernández Bermúdez.  “Bolivia la gran estafa de la cuarentena”.http://www.Cubadebate.cu/especiales/2020/5/30/Bolivia-la-gran-estafa-de-...

[5] Ídem

[6] PRONÓSTICO DE ELECCIONES EN EEUU www.oncubanews.com 22/2020.

[7] EFE NewsNueva York, 29 abr 2020