Entre la OTAN y el interés nacional: paradojas y ambigüedades de la política estadounidense hacia Europa
Imagen tomada del elmontonero.pe
Introducción
La relación entre Estados Unidos y Europa ha sido tradicionalmente presentada como un pilar de estabilidad en el orden internacional de posguerra. Sin embargo, bajo esa superficie de alianza estratégica subyace una tensión persistente: la política estadounidense hacia Europa oscila sistemáticamente entre el compromiso multilateral (encarnado en la OTAN) y la afirmación unilateral del interés nacional. Este artículo sostiene que dicha oscilación no es circunstancial ni producto de administraciones particulares, sino una ambigüedad estructural de la política exterior de EE. UU. A través del análisis de dos paradojas clave, seguridad contra autonomía europea, multilateralismo contra excepcionalismo. Se examinará cómo estas contradicciones no solo debilitan la confianza transatlántica, sino que redefinen silenciosamente los términos de la alianza. Comprender estas ambigüedades resulta indispensable para anticipar el futuro de la relación entre ambos lados del Atlántico
Conferencias de Seguridad Múnich 2025 y 2026. EE.UU.-OTAN. Acuerdos y desacuerdos
En febrero del 2025 el vicepresidente de los EE.UU. J.D. Vance pronunció un discurso considerado, en su momento muy importante, en Múnich sobre democracia, seguridad y el futuro de Occidente. En el mismo el representante de Washington señaló varios elementos relacionados con la libertad de expresión, la gobernabilidad democrática, la inmigración y el papel de Europa en su propia defensa al expresar sin tapujos “…es importante que Europa tome medidas importantes en los próximos años para garantizar su propia defensa”.[1] Paralelamente no muy lejos del conclave, desde Varsovia, el secretario de Guerra de los EE.UU. Pete Hegsethañadía otro elemento al exponer.
“Estoy hoy aquí para expresar directamente y sin ambigüedades que las crudas realidades estratégicas impiden que EE.UU. sea el principal garante de la seguridad en Europa y esta debe invertir, porque no se puede asumir que la presencia estadounidense vaya a durar para siempre…” (Department of Defense, 2025). Es evidente que estas posiciones establecieron una señal que a la vez que implica un cambio de paradigma a su vez debilitara de manera profunda las relaciones trasatlánticas.
Diversos analistas internacionales se asombraron de ambas posiciones destacando al analista y politólogo ruso Alexander Duguin quien señaló al respeto “La impresión general fue que el atlantismo se había derrumbado y que el occidente colectivo se había dividido en dos sistemas independientes: el nacionalismo estadounidense (América Primero) y un fragmento del globalismo fallido representado por la UE.”
Paradójicamente en la conferencia del 14 de febrero del 2026 exactamente un año después el Secretario de Estado Marcos Rubio, el mismo que alentó todas las atrocidades bélicas que azotan el mundo en esta época (secuestro del presidente legítimo de Venezuela, bloqueo energético a Cuba para provocar un cambio de régimen y que públicamente apoya al estado sionista de Israel en su genocidio en Gaza y los bombardeos indiscrimados contra el Líbano, expresó, en un intento fallido y engañoso dirigido a tranquilizar a los europeos al comunicarles que “Queremos que Europa sea fuerte… nuestro destino está y siempre estará entrelazado con el de ustedes, porque sabemos que el destino de Europa nunca será irrelevante para el nuestro… aseguró que nada amenaza a la OTAN: al expresar que no buscamos separarnos, sino revitalizar una antigua amistad y renovar la mayor civilización de la historia de la humanidad. Lo que queremos es una alianza revitalizada (Rubio, 2026).
A Pesar de que el discurso fue menos ofensivo que el anterior expuesto por el vicepresidente Vance el año anterior, la señal que indicó estaba clara “EE.UU. mantiene el liderazgo, pero exige un reparto más equilibrado de las cargas financieras y militares”. En esta ocasión, 2026, el secretario de Estado adoptó una posición más “diplomática” con ribetes conciliadores, pero a su vez condicionante,[2] evidenciando una aparente distancia, poco creíble, del secretario de Guerra de los EE.UU.
En el conclave se evidencio una tibia postura contraria al uniletarismo de Trump centrada en los diversos enfoques políticos de los asistentes. En esta ocasión las palabras discursivas del secretario de estado no mencionaron uno de los acontecimientos que preocupan a los europeos, por una parte, el conflicto militar entre la Federación de Rusia y Ucrania y por la otra parte hubo un silencio artero sobre los intentos demoniacos del presidente Trump de apoderarse de la mayor isla del mundo, Groenlandia dependiente del reino de Dinamarca (país miembro de la OTAN).
El presidente Francés Enmanuel Macron continuó con su postura ambivalente de soberanía estratégica europea, intentando, una vez más, de mostrar una expresión de madurez geopolítica a la vez que abogaba por la consolidación de la base industrial de defensa europea, para estar listos para “el día después” de Ucrania dejando por sentado la supuesta “amenaza” que representa Rusia para Europa y convocando a la creación alternativa de un paraguas nuclear al estadounidense.
El canciller alemán Friedrich Merz adoptó una posición más cautelosa al apoyar el fortalecimiento de Europa, pero en estrecha colaboración con los EE.UU., el primer ministro británico Keir Starmer defendió su adhesión a la OTAN seguridad europea sigue siendo indisociable de la alianza con Washington resaltando los aspectos vinculados a la ciberseguridad y el enfrentamiento a las agresiones híbridas, ámbitos en los que el Reino Unido aspira a desempeñar un papel de vanguardia.
Francia junto a Alemania se encuentran en proceso de restructuración de su enfoque de seguridad. Aunque ambos países tienen un desarrollo industrial que las sitúan como una de las más grandes del continente, la primera destaca por ser poseedora de un sistema de seguridad y defensa con un alto nivel tecnológico, además de constituir junto al Reino Unido de Gran Bretaña, RUGB, que poseen arsenal nuclear propio.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, introdujo la dimensión del flanco sur y una concepción integral de la seguridad. Amplió el foco hacia el Mediterráneo, el Sahel y África del Norte, defendiendo un enfoque “360 grados” que integren desarrollo, estabilidad energética y protección democrática. España se posicionó como puente entre la agenda de autonomía estratégica europea y la cohesión atlántica.
Posiciones de los países europeos en relación con la agresión de EE.UU. e Israel contra la República islámica de Irán
Una gran parte de los países de la UE no apoyaron ni formaron parte en el conflicto militar contra Teherán y aunque hasta ahora han mantenido su posición sus criticas sorpresivamente han estado dirigidas al derecho indiscutible de la nación persa a defenderse y atacar las instalaciones de EE.UU. e incluso el territorio israelí, a esas acciones fueron dirigidas las críticas más fuertes.
La ministra de defensa francesa, Catherine Vautrin, expreso. “El pueblo iraní debe poder construir libremente su futuro. Las masacres perpetradas por el régimen islámico lo descalifican y exigen que se devuelva la palabra al pueblo” (Europa press, 2026).
Reino Unido de gran Bretaña e Irlanda del Norte, Alemania y Francia establecieron de manera conjunta una declaración febrero del 2026, donde reflejaron que no participarían en la contienda pero que se mantenían en contacto permanente con los EE.UU. e Israel.
El canciller alemán demostrando una profunda “miopía histórica” expresó sin pestañear que la OTAN no era una organización “intervencionista”, evidentemente olvidó los criminales bombardeos sobre Yugoslavia en el 1999 “Operación Fuerza Aliada” donde curiosamente participaron por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial la Luftwafe (Fuerza Aérea Alemana) (Felix, 2024). Esta acción genocida cambió el panorama europeo pues la Republica Socialista federativa de Yugoslavia dejo de existir y, además, se instaló una base militar en la región de los Balcanes con el objetivo expreso de controlar esa vasta área geográfica.
Estas declaraciones fueron cambiadas días después cuando estos tres países, anteriormente mencionados, expresaron que están dispuestos a tomar “acciones defensivas necesarias y proporcionales” contra Irán demostrando ambigüedad estratégica y total subordinación a Washington.
Paradójicamente el presidente español, Pedro Sánchez, adoptó una posición digamos algo más estoica y soberana al afirmar que no permitiría el uso de las bases aéreas operados por la fuerza aérea de EE.UU., Rota y Morón de la Frontera, para operaciones relacionadas con el conflicto bélico contra Irán. Por su pate Italia denegó el uso de la base aérea de Sigonella, Sicilia, argumentando un procedimiento técnico vinculado a la aprobación, previa, del parlamento.
Polonia argumentó su negativa del envío de misiles interceptores “patriot” por el supuesto “peligro” que representa la Federación Rusia. Portugal fue más allá a cuestionar la legitimidad y permanencia del acuerdo de colaboración y defensa con EE.UU.
Trump, sus desaciertos en política exterior y la OTAN
Las acciones unilaterales de Donald Trump han generado un crecimiento muy ampliado de desconfianza hacia sus proyecciones internacionales motivadas por sus ideas de “Make America Great Again”, MAGA. Sus alocadas decisiones cambió del nombre del Golfo de México por el de América (en su desequilibrio mental reconoció que pensó llamarle Golfo de Trump[3]), los intentos marcados de apoderarse del canal de Panamá y de la Isla de Groenlandia, el insólito y artero secuestro por las fuerzas Deltas del presidente legítimo de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores y el bloqueo energético a Cuba que se suma al criminal bloqueo económico, financiero y comercial a la que nuestro país está sometido desde hace más de 60 años.
Trump el “emperador del mal”, el presidente que toma decisiones importantes que influyen en el sistema de relaciones internacionales de manera arbitrarias a través de tuits. El mandatario que es capaz de atacar de manera traidora a una nación mientras celebra conversaciones con ella supuestamente para lograr una paz que nadie cree y que además es rehén de la política genocida del régimen sionista de Israel, es el mismo que celebra una victoria militar que no ha logrado e incluso ha llegado a considerarse elegible para la medalla de honor del Congreso, el premio militar más alto del país otorgado a los miembros del servicio militar que demostraron una valentía extraordinaria, solo porque viajo a Irak en el 2018.[4]
El grotesco personaje que ocupa la Oficina Oval al parecer no tiene asesores que le contradigan solo tienen “eminencias grises” como el secretario de estado y el ministro de guerra que le susurran lo que debe hacer en función de acabar de desequilibrar el mundo o mejor dicho ayudar a exterminar una nacionalidad entera, Palestina, a partir de criterios mesiánicos promovidos y alentados por el ente sionista de Israel y su poderoso Lobby, obviando y olvidando la opinión pública nacional e internacional.
Es evidente que ambos servicios de inteligencia, el “famoso e infalible” Mossad de Israel y la oscura e inefectiva CIA (la misma que declaro que Irak poseía arsenales de bombas de exterminio en masa que jamás han aparecido) se equivocaron en sus cálculos de destruir a Irán, sus sistemas misilisticos y sus instalaciones de generación de energía nuclear en el curso de dos semanas e incluso desaparecer de la faz de la tierra a esa civilización milenaria.
Han tenido que comprender que la nación persa además de no arrodillarse ha logrado asestar golpes demoledores a la infraestructura y complejo militar israelí y a las instalaciones militares de EE.UU. o de apoyo de comunicaciones e inteligencia de señales en la región del Golfo Pérsico con una vitalidad y precisión asombrosa incluyendo el cierre del importante estrecho de Ormuz.
EE.UU. aterrado y empantanado, aunque sus declaraciones vayan en dirección contraria, en sus inútiles y locas decisiones ha querido arrastrar a sus socios y aliados a que asuman sus “responsabilidades bélicas” para que el petróleo a occidente fluya como antaño demostrando una vez más que EE.UU. no tiene socios solo intereses.
Al parecer la vieja y cansada Europa parece más preocupada por su situación económica social interna y en las afectaciones que le provoca la carencia y el aumento del costo del combustible, motivado por la agresión a Irán y por el corte del suministro ruso por el conflicto con Ucrania y las sanciones a las cuales han sido obligados a aplicar a la nación eslava. Todas estas acciones de su “aliado tradicional” efectivamente le están ocasionando a la economía de la UE un daño incalculable por seguir, al pie de la letra, las indicaciones de un desquiciado que evidentemente vive en una realidad alterna. Lo europeos están comprendiendo, quizás algo tarde, que seguir los dictados de Washington no puede ser la solución. Algo flota, se está impregnando en las mentes del viejo continente, aunque no lo digan a gritos, ningún aliado confía en las decisiones de la Casa Blanca.
Y… La OTAN
La alianza Atlántica entre el dilema de desaparecer por las amenazas de Trump se debate, en una secuencia sin fin en prescindir de la tutela de los EE.UU., algo que este autor no ve que pueda suceder al menos en las próximas décadas.
La OTAN continuará siendo la punta de lanza de las operaciones militares de EE.UU. En ultramar toda vez que no debe olvidar que desde el periodo de postguerra la nación norteña prácticamente tiene ocupada de manera militar el territorio europeo con más de 270 bases militares, siendo Alemania, Italia y RUGB los países que albergan la mayor parte de estas instalaciones bélicas y militares en sus territorios dedicadas, en lo fundamental, a la disuasión militar, el entrenamiento de tropas, la recopilación de inteligencia y el despliegue rápido en tiempos de crisis a la vez que mantiene su presencia rotativa, entre otras cosas afines.
La situación de defensa europea está muy lejos aún de prescindir de la cobertura militar de EE.UU., La UE incluyendo al RUGB posee alrededor de 1,3 millones de soldados incluyendo todos los ejércitos nacionales, sin embargo, las fuerzas de combate del pentágono ascienden a poco más de 300 000 soldados estadounidenses (cuerpo de ejército) perfectamente cohesionadas con mando y control únicos más estrictos del mando conjunto de la OTAN , asistidos por sistemas avanzados de inteligencia y de decenas de armamento nucleares estratégicos y tácticos distribuidos entre varios países miembros, fundamentalmente en búnkeres de Alemania.
Los países europeos para contrarrestar, en sus inicios, una hipotética invasión rusa necesitaría fuerzas superiores por lo cual sus pedidos serian inmensos bajo los estándares europeos único estándar europeo pues necesitarían sobrepasar la cifra de 1 400 tanques, 2 000 vehículos de combate de infantería o 700 piezas de artillería, lo que reducirían significativamente los costos en comparación con las adquisiciones a menor escala (Mejino-López y Wolff, 2024).
Por otro lado, solo para un ejemplo, según refiere la propia publicación citada, la producción rusa de defensa ha aumentado rápidamente. Solo en 2024, Rusia produjo y reacondicionó unos 1 550 tanques, 5 700 vehículos blindados y 450 piezas de artillería de todo tipo. También desplegó 1 800 municiones merodeadoras de largo alcance Lancet3. En comparación con 2022, esto representa un aumento del 220 % en la producción de tanques, del 150 % en vehículos blindados y artillería, y del 435 % en municiones merodeadoras de largo alcance (Wolff, 2024).
Entonces las cifras hablan por sí sola, EE.UU. seguirá utilizando a la OTAN como la extensión de su poderío militar y como brazo armado estadounidense adicional, estará lista para actuar en cualquier lugar el mundo donde se vean amenazados los intereses de sus miembros, es decir, EE.UU., según se plantea en el concepto Estratégico y la UE seguirá dependiendo de la supuesta protección y” ocupación” de Washington durante mucho tiempo. O sea, el camino de Bruselas para su “emancipación” no es lineal ni posible en un futuro cercano.
El Dr. Nelson Roque Suasteguí lo señala de manera sintética cuando señalo:
“Independientemente de las contradicciones, discrepancias e inconformidades, Estados Unidos necesita de la OTAN y la Alianza, de todos sus miembros. Se aprecia que, en el mediano plazo, los aliados europeos, permanentemente presionados por Estados Unidos y la cúpula de la OTAN, harán el esfuerzo real para elevar sus gastos militares a valores cercanos, a los exigidos por Washington y continuarán dependiendo de la organización militar trasatlántica para su seguridad.
La OTAN debe codificar, en un nuevo documento estratégico, las decisiones que ha tomado en el curso de los últimos diez años para fortalecerse y mantendrá como premisa fundamental garantizar la disuasión ante sus rivales, incluyendo la nuclear, si lo considerara” (Suastegui, 2025).
Conclusiones
Es incuestionable que las acciones bélicas, sin precedentes, desencadenadas por la Administración Trump ha profundizado la desconfianza de sus tradicionales aliados europeos. Los cuales tienen la pretensión de distanciarse, en lo posible, de las acciones belicistas de Trump y del régimen sionista genocida de Israel.
A pesar de los intentos liderados por un lado por el presidente de Francia, secundado de manera discreta por Alemania y el RUGB, las tres economías más grandes de Europa, de asumir el liderazgo de la alianza atlántica aún es prematuro que esa aspiración cobre fuerza pues la OTAN continuará siendo, en el futuro próximo, la extensión armada y guerrerista al servicio de las pretensiones guerreristas de Washington.
Bibliografía
Department of Defense (13 de febrero de 2025). Conferencia de prensa del secretario de Defensa, Pete Hegseth, tras la reunión de ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas, Bélgica. Bruselas, Belgica: Departamento de Defensa. Recuperado el 21 de marzo de 2025, de https://www.defense.gov/News/Transcripts/Transcript/Article/4066734/secretary-of-defense-pete-hegseth-press-conference-following-nato-ministers-of/
Europa press (28 de febrero de 2026). Francia, AlemFrancia, Alemania y Reino Unido condenan los contraataques de Irán y piden «estabilidad». Obtenido de Europa press: https://www.europapress.es/internacional/noticia-francia-alemania-reino-unido-condenan-contraataques-iran-piden-estabilidad-
Felix, M. L. (6 de mayo de 2024). EE.UU y la OTAN en Yugoslavia: La vergonzosa historia de una invasión militar para instalar una base militar en los Balcanes. Recuperado el 7 de marzo de 2026, de http://www.elindoamericano.cl
Rubio, M. (14 de febrero de 2026). Department of State. Recuperado el 8 de marzo de 2026, de https://www.state.gov/releases/office-of-the-spokesperson/2026/02/secretary-of-state-marco-rubio-at-the-munich-security-conference/
Suastegui, N. R. (2025). Antología sobre seguridad y defensa (Vol. 1). La Habana, Cuba: Ruth Casa Editorial. Recuperado el 10 de marzo de 2026
Wolff, J. M.-L. (2024). A European defence industrial strategy in a hostile world. Policy Brief. Recuperado el 7 de marzo de 2026, de https://www.bruegel.org/sites/default/files/2024-11/PB%2029%202024.pdf
[1] Conferencia de Seguridad de Múnich (febrero 2025), https://www.elliberal.cat/2025/02/15/discurso-integro-jd-vance/62.
[2] Marie-Agnes Strack-Zimmermann, presidenta de la comisión de defensa del Parlamento Europeo, señaló que se trató de una “declaración de amor envenenada”.
[3] https://municipiospuebla.mx/nota/nacion/trump-considero-renombrar-el-golfo-de-mexico-como-golfo-de-trump.
[4] https://actualidad.rt.com/actualidad/587982-trump-bromear-darse-medalla-honor.
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