Cargando...

John Fetterman, un demócrata disidente en el Senado

agosto 4, 2026   0

Crédito: Kenny Holston/The New York Times

John Karl Fetterman, de 56 años, graduado de la Escuela Kennedy de Harvard,  es un senador demócrata por el estado de Pennsylvania desde enero de 2023. Anteriormente fue alcalde de la ciudad de Braddock por 13 años y luego vicegobernador del estado desde 2019 a 2023. Antes de postularse como candidato al Senado, Fetterman fue descrito como un progresista en asuntos sociales y fiscales, había intentado legalizar la marihuana y rechazado las afirmaciones de fraude electoral en Pennsylvania de Trump. Durante su campaña para el Senado recibió el apoyo de varios lideres progresistas de su partido, incluyendo a Bernie Sanders.

Con sus más de dos metros de estatura, su cabeza rapada, tatuajes en los brazos y una larga colección de sudaderas con capucha y pantalones cortos, John Fetterman nunca ha parecido un político tradicional (ver foto). En septiembre de 2023 el Senado hubo de aprobar una resolución para reimponer el código de vestimenta formal y solucionar el incidente provocado por la vestimenta de Fetterman.

Cuando ganó su escaño en el Senado de los Estados Unidos en 2022, muchos en el ala izquierda del Partido Demócrata celebraron su victoria.

A partir del año 2025, Fetterman comenzó a marcar una distancia notable de la línea oficial de su partido y a alinearse más frecuentemente con los republicanos. Aunque ya en 2024 había mostrado posturas independientes en temas como la seguridad fronteriza y el apoyo extremo a Israel, su historial de votación dio un giro drástico tras el inicio del segundo mandato de Donald Trump en enero de 2025. Los progresistas de base solían adorarlo; ahora se preguntan qué demonios le pasó.

Sus acciones recientes no sólo han enfurecido a los progresistas; sus colegas y asesores se muestran desconcertados. Un artículo publicado en la revista New York Magazine ofreció una explicación. El artículo profundizaba en la psique del senador por un derrame cerebral que sufrió durante su campaña, y a causa de una depresión grave que padeció poco después de asumir el cargo, y que requirió de hospitalización por espacio de seis semanas. En el mismo se describe en detalles posteriores comportamientos preocupantes: arrebatos que ahuyentaron a su equipo, delirios paranoicos y de grandeza, conducción temeraria y un accidente casi fatal que dejó herida a su esposa.

Sin embargo, existe otra explicación. Durante el fin de semana del 11 de enero de 2025, Fetterman visitó a Donald Trump en su residencia de Mar a Lago por invitación de éste. Se trató del primer senador demócrata en funciones en aceptar y reunirse con Trump después de las elecciones de 2024.

Tras la reunión, Trump se deshizo en elogios hacia Fetterman. En una entrevista posterior, lo calificó como alguien «impresionante» y una persona «fascinante», destacando la buena sintonía que mantuvieron a pesar de pertenecer a partidos rivales. Aunque fue una conversación privada, trascendió que se discutieron temas de interés legislativo como la seguridad fronteriza (un área donde Fetterman ha tomado posturas más estrictas que el promedio de su partido) y el futuro económico de Pennsylvania.

Trump extendió la invitación buscando tantear apoyos en el Senado de cara a sus primeras propuestas legislativas y la ratificación de los polémicos miembros de su gabinete. Por su parte, Fetterman argumentó que aceptó porque consideró fundamental dialogar con el presidente electo. La visita causó bastante revuelo y fricción dentro del ala progresista del Partido Demócrata. Algunos legisladores de su propio partido criticaron severamente el viaje, catalogándolo de forma despectiva como una sumisión ante Trump.

Todo parece indicar que el origen de su brusco cambio en la forma de votar está en su visita a Mar a Lago y no en sus períodos depresivos y demás problemas de orden psicológico. Probablemente Trump “lo reclutó” con la promesa de una ayuda económica para Pennsylvania, asistido de incentivos capaces de estimular su ego mediante adulaciones, elogios, y una relación personal con el Presidente. Merecen reconocimiento aquellos que en el equipo de Trump hicieron el estudio previo de la personalidad y antecedentes de este senador demócrata que determinó que se le hiciera la invitación.

Fetterman debe haber tomado en cuenta que dos meses antes Trump había ganado Pennsylvania, que su compromiso era ante todo con el estado que lo había elegido, y que unas buenas relaciones con el presidente y una inyección económica, sería beneficioso para Pennsylvania. Posiblemente también, que en lo personal lo iba a favorecer a la hora de presentarse para la reelección en 2028, pues Pennsylvania parecía estarse inclinando hacia el bando republicano, y su cambio de actitud le beneficiaría con un mayor respaldo de ese electorado. Debe haber considerado que una buena parte de los demócratas intentarían pasarle la cuenta durante las primarias, pero tomó la decisión que pensó que más le favorecía. En última instancia siempre tendría la posibilidad de cambiarse de partido.

En varias votaciones de alto perfil entre 2025 y 2026, este senador ha sido el único demócrata en romper filas para unirse al bloque republicano.

Algunos de los casos más significativos del voto disidente de Fetterman son: Votó con la mayoría republicana para exigir la detención obligatoria de inmigrantes indocumentados acusados de ciertos delitos; fue el único senador demócrata en votar a favor de la confirmación de Pamela Bondi para Fiscal General; emitió el voto decisivo en el comité para permitir que avanzara el nombramiento del republicano Mullin para dirigir el Departamento de Seguridad Nacional; ha votado más de una docena de veces con los republicanos en el tema de aprobar fondos al gobierno para evitar el cierre; por tres ocasiones, el 4 de marzo, el 23 de junio y el 23 de julio, fue el único demócrata en votar en contra de una resolución para limitar los poderes de guerra de la administración en Irán. Fue el único demócrata en votar en contra de una resolución patrocinada por los demócratas del Senado con el fin de impedir que el presidente Trump inicie operaciones militares contra Cuba sin la autorización del Congreso.

De acuerdo con los registros legislativos, durante el año 2025, Fetterman votó en apoyo a las posturas del Partido Republicano el 26% de las veces. En su defensa, el senador declaró que, en términos generales, mantiene una línea de votación demócrata del 91%. Obviamente, en los asuntos de primer orden su historial de votaciones entra en el otro 9%.

Recientemente se conoció que varios senadores republicanos, incluyendo el líder de la mayoría John Thune, han estado conversando con Fetterman para que cambie de partido. Por su parte, el líder de los demócratas en la Cámara Alta, Chuck Schumer, urgió a Fetterman a permanecer en el Partido Demócrata, y elogió su desempeño. Fetterman ha declarado que no tiene intenciones de cambiarse, pero que si su partido se vuelve contra Israel como algunos progresistas en el mismo han estado proponiendo, esa sería la raya roja que le haría abandonar el Partido Demócrata.

Fetterman ha estado evadiendo las reuniones con miembros de su partido y desarrollando mejores relaciones con senadores republicanos, incluso creó un comité de recaudación de fondos con el otro senador de Pennsylvania que es republicano. En otros momentos ha sido muy crítico con aquellos que sostienen las posiciones más radicales en el Partido Demócrata, y ha dicho que “esos que proponen restructurar el gobierno, abolir fronteras, abolir prisiones, abolir el Senado; esos están llenos de comunismo”.

Una encuesta de Quinnipiac University de principios de julio reveló que el 48% de los habitantes de Pennsylvania aprobaba el trabajo de Fetterman, mientras un 41% lo desaprobaba. El 77% de los republicanos lo aprobaba y el 69% de los demócratas lo desaprobaba, mientras que el 52% de estos últimos quisiera que Fetterman abandonara el Partido.

En 3 meses habrá elecciones de medio término en las que se presume que los demócratas mejorarán su posición en el Senado. En la actualidad hay 53 senadores republicanos por 47 demócratas. Cuando tras las elecciones se realice el balance final, será necesario tomar en cuenta su forma de votar con los republicanos en los temas fundamentales. De lo contrario la cuenta de las posibilidades reales del Partido Demócrata nunca va a ser exacta.


Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *