La imposibilidad de Estados Unidos contra Cuba
Imagen tomada de Cubaperiodistas.cu
Contra Cuba se han aplicado, infructuosamente, los instrumentos del poderío nacional con que cuentan los Estados Unidos para satisfacer sus intereses y objetivos nacionales. De ahí que continúen ejerciendo formas de manifestación de guerra no convencional encaminadas a afectar la psiquis, crear daños neuronales con el fin de desvirtuar la realidad y obtener así los beneficios políticos deseados.
En un panel sobre Seguridad y Defensa Nacional celebrado en Washington en el 2004 se habló de las guerras asimétricas. La comunidad de Inteligencia y el Estado Mayor Conjunto estadounidense reaccionaron a uno de los informes presentados, se clarificó el concepto de asimetría y nuevamente salió a relucir la idea de que el estudio de las guerras continuaría evolucionando hacia nuevas formas de manifestación.
Se determinó como imperioso que frente a los países o estados fallidos como pretendieron catalogar a Cuba, se unieran el Directorio de Inteligencia y sus agencias con los Tanques Pensantes y Centros de Investigación para conformar grupos de trabajo interdisciplinarios que continuaran estudiando ese fenómeno.
Se creó en el 2006 la Misión de Inteligencia para Cuba y Venezuela. Esa nueva dependencia implicó tareas a nivel estratégico que incluían la recolección y análisis de datos, así como la identificación de brechas en materia de Inteligencia.
En el 2015 se transformó la estructura de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Su entonces director, John Brenan, llamó a aprovechar las posibilidades de las tecnologías digitales, e instó a vincular el trabajo informativo con el operativo y el logístico en la desestabilización de las naciones objetivos.
Fundamentalmente para Cuba, Nicaragua y Venezuela fue creado posteriormente el Directorio de Información Digital para reforzar el trabajo desde esa esfera en todas las áreas de enfrentamiento. El ex secretario de Defensa en el período de Trump, Marx Esper, narró en un libro como las principales autoridades políticas y militares de los Estados Unidos estuvieron reunidas para analizar la posibilidad de una agresión militar directa contra Cuba y Venezuela.
Robert Proctor defendió que la Agnotología es una estrategia para engañar y sembrar dudas sobre los hechos observados y sobre el conocimiento científico. En los Tanques Pensantes un grupo cada vez más creciente de científicos se dedicó a sembrar esas dudas partiendo del ámbito de los secretos militares, de ahí que se aprecie actualmente una relación cada vez más estrecha entre los Tanques Pensantes y los denominados servicios especiales a merced de la Inteligencia, la ciencia que aprovecha y trabaja desde un ángulo secreto el campo de la información estratégica.
Las tácticas desestabilizadoras se fueron componiendo en dependencia de los resultados parciales que se iban obteniendo, se incorporaron nuevas técnicas para lograr paulatinamente otros resultados parciales hasta que finalmente se desmoronara, cercenara la superestructura de la modelación y se llegase al resultado final, el estado deseado. Poco a poco como un virus se propagó la campaña que utiliza la tecnología para desgarrar el tejido social de la vida pública (Jenkinns, Ito y Boyd, 2015).
De ahí que la respuesta al posible trasfondo esté precisamente en que la aplicación combinada de dichas técnicas conllevase al logro de los objetivos estratégicos de las grandes potencias que actúan como agresoras frente a países como Cuba que son los agredidos.
Los intereses imperiales pretendieron que las redes sociales realzasen su prestigio, fuesen más creíbles, sobre todo en el terreno de las campañas desestabilizadoras propias de la Guerra No Convencional. Para ello crearon estudios de matrices de opinión, primero los presentan, después buscan influir en la opinión pública aplicando los resultados derivados de los análisis realizados; resultados que, aunque inciertos en su desenlace o rasgos debido a que conllevan un afán puramente manipulador, son dados por válidos sin que despierten dudas (McGoey, 2019).
El mundo no se adapta a que como parte de una campaña de desestabilización se articulen herramientas modeladas por psiquiatras, sociólogos, psicólogos, periodistas, entre otros especialistas, que incidan como forma de agresión de manera violenta en el cambio de actitud y comportamiento ante determinadas situaciones.
Como expresara el psicólogo y profesor cubano Manuel Calviño, “las ciencias de la comunicación, en franco y evidentemente declarado contubernio con la Psicología cuyo desarrollo ha dirigido la CIA, han sido un instrumento esencial de la guerra psicológica contra los gobiernos. En colaboración entre el ejército estadounidense y los servicios secretos, los especialistas del comportamiento ayudaron a recoger información sobre el “enemigo” para elaborar la propaganda, llegando incluso a servir de consejeros a los expertos en torturas. Esta alianza entre lo científico y lo político dio lugar a un dispositivo que aún se utiliza hoy en día” (Calviño, 2017).
Los psicólogos de Estados Unidos, miembros de la Asociación Norteamericana de Psicología (APA), en el 2000 abrieron la llamada Década de la Conducta, un esfuerzo multiorganizacional y multidisciplinario para demostrar como los hallazgos de las ciencias sociales y de la investigación de la conducta permitirían entender, prevenir y también preparar un amplio rango de eventos críticos. El congresista David Price enfatizó en que mediante el entendimiento de la conducta se esperaba mejorar el comportamiento humano para beneficiar a la sociedad estadounidense (Boneau, 2005).
Se modeló una actitud o conjunto de actitudes para colocar en el centro de atención, al estilo de un laboratorio biológico pero en este caso psicológico social, a un sujeto o grupo de sujetos objetos del experimento con los que se practican las técnicas de desmontaje de la realidad.
Lo sucedido contra Cuba puede también valorarse como ciencia de la ignorancia puesto que según Noam Chomsky los que ostentan el poder pretenden sembrar el desconocimiento y no otorgan las herramientas para que los individuos puedan analizar la realidad por sí mismos.
Mediante la distracción intentan que el cubano se mantenga el día entero atento al teléfono celular pensando en las cuestiones más banales, y así querer llevarlo por una misma dirección de pensamiento para, paulatinamente reorientarlo en las líneas de conducta a conveniencia.
La gradualidad está presente cuando se introducen líneas de ideas, mensajes que normalmente no son aceptados pero que de manera gradual van influyendo en la psiquis. Con la técnica de diferir, se pretende justificar el bloqueo estadounidense, se proponen hacer pensar a los ciudadanos y a la opinión pública que el bloqueo y el cerco petrolero no existen o, que si estuviesen presentes serían positivos pues constituirían una medida que temporalmente resultaría perjudicial pero que hacia el futuro traería grandes beneficios.
La promoción de públicos complacientes en las redes sociales y resto de los medios genera modas y tendencias creadas desde los centros de poder que logran que el individuo piense que razona y opina por sí mismo, cuando en realidad lo que hace es repetir lo que complacientemente le están mostrando (Chomsky, 2018).
Como expresó Fidel Castro, una cosa es la desinformación por la mentira y otra es la instauración de reflejos condicionados cuyo objetivo es hacer que se pierda la capacidad de pensar; una vez que no exista esa capacidad el individuo y los colectivos actuarán como robots teledirigidos.
Tomada fundamentalmente de la literatura la figura del héroe y el antihéroe es bastante aceptada, en el caso de su manejo psico social se vincula entre otras con la del “bueno y el malo” utilizada esta última también en los interrogatorios y que aparece explicada en el Manual de Operaciones Psicológicas del ejército de los Estados Unidos.
A diferencia de los interrogatorios en que el objetivo es la obtención o contrastación de información en el menor tiempo posible, en el orden psicológico como objetivo de las campañas difamatorias el héroe y el antihéroe se emplea fundamentalmente para confundir y crear falsas matrices de opinión, intentando que la confusión parta precisamente en la mayoría de las ocasiones de personas que apoyan a dos o más contendientes; hay que subvalorar psicológicamente a uno de ellos en beneficio del o de los otros (Cowan y Cook, 2009).
Medios de comunicación tradicionales y las redes sociales comienzan a hacerse eco de “esto pasa ahora para colmo, cuando en realidad con Fidel no sucedía” o “este socialismo no es el socialismo que predicó Fidel, entonces no se sabe ni qué nombre tiene, ni adónde nos va a llevar”. Tratan de dividir a los revolucionarios y hombres de pensamiento y omiten así las consecuencias de las presiones y reales causas de la mayoría de las carencias materiales.
Si bien el Consenso no siempre es buen amigo de lo correcto, el disenso provocado por mecanismos psicológicos de inducción es mucho más peligroso para nuestros propósitos.
Carl Jung planteó que lo que niegas te somete y lo que aceptas te transforma. Ese es el llamado pecado de la soberbia. El individuo es consciente de las nuevas carencias, no está acostumbrado ni quiere estarlo, durante un tiempo niega el hecho en sí.
Con el decursar las consecuencias del hecho se profundizan y entonces el individuo acepta lo sucedido, pero como el bombardeo informativo culpó fuertemente al gobierno de las consecuencias del hecho pues el individuo a favor o no, llega un momento en que termina culpando también al gobierno, por soberbia o desesperación.
Constituye una variante de inducción de la tradicional forma de cómo se analiza en una cárcel en tanto espacio cerrado, el rol del agresor y el agredido. Cuando existe un desgaste marcado en el agredido, éste culpa al mejor amigo, al más cercano y no al verdadero agresor. Aunque paradójico, la Psicología lo defiende como un mecanismo lógico de contra respuesta a los estímulos (Jung, 2013).
El objetivo manipulador en la campaña no es juzgar de una manera u otra, no se trata, al menos en el momento primario, de que te pongas de parte o en contra del mensaje de influencia, lo importante es que reflexiones sobre el mensaje, entonces poco a poco el agresor incrementa no solo la repetición del mensaje sino también la intensidad. Analistas e investigadores estudiosos de las Guerras de Cuarta y Quinta Generación explican este fenómeno mediante la frecuencia y la intensidad.
La importancia radica para los intereses desestabilizadores en que el experimento operativo se mantenga en el tiempo para que de acuerdo con las circunstancias que surjan, apele el manipulador a nuevas modelaciones del comportamiento y así continuar con la labor de influencia hasta que el desgaste llegue a ser, literalmente dicho, letal al quedar al control de otros la psiquis y conducta del individuo o del colectivo objeto, en este caso la ciudadanía cubana en general independientemente de su parecer político.
Puede así entonces recibir el colectivo objeto más intensamente el influjo de la inducción psicológica. El objetivo final y reiterado es que ese colectivo objeto se preste para criticar de manera sostenida y creciente a las autoridades gubernamentales.
Crear confusión, que psicológicamente se adopte que “mientras el gobierno alega la no posibilidad de realizar operaciones financieras capaces, los particulares las efectúan sin problemas”. Se refuerzan las técnicas agnotológicas consistentes en que el estado de opinión debe conllevar a un daño en el subconsciente sin que el individuo dañado logre conocer las causas verdaderas de la intencionalidad.
Y que siempre salga a relucir el pensamiento “de las desigualdades, de los nuevos ricos que se han apropiado de todo y que no son el reflejo de por lo que se luchó en esta Revolución”. Con ese criterio, “en ocasiones certero pues existe de todo y ningún fenómeno es homogéneo”, el espíritu provocador y científico desestabilizador lograría su objetivo si desde el subconsciente aflora la división.
Para algunos “el sector privado es malo, alejado de nuestros objetivos revolucionarios y el sector estatal es ineficiente y ha tenido que apelar obligatoriamente al sector privado para ver si se logran los propósitos”. El anterior argumento se puede traducir en validar una supuesta matriz acerca de que la Revolución que se hizo con la fuerza del Estado cubano benefactor no cumplió sus objetivos, y fracasó igual que sucedió en los países de la Europa del Este.
Sin ánimos de brindar lecciones absolutas, no siempre somos capaces desde la vanguardia del pensamiento de ubicar en contexto que ese sector estatal si bien ha tenido errores lógicos por las propias condiciones socio históricas y culturales en que se desarrolló, apeló conscientemente al sector privado para enriquecer nuestro proceso. Lo hizo para aumentar, a futuro y quizás no tan inmediato, el poder adquisitivo de los cubanos y mejorar sus condiciones de vida, aunque reconocemos que puede ser difícil asimilarlo en las condiciones actuales.
La Agnotología busca en determinadas condiciones que el cambio de actitudes y de comportamiento psicológico se haga sobre la base del contraste y de la inducción, con una adecuada tolerancia ante el desgaste a que son sometidos los individuos y no sobre la común forma utilizada en la política, de la contraposición.
No se trata de que el agredido se ubique en uno de los bandos o facciones contrapuestas, sino mayoritariamente de que el pensamiento del agredido se encuentre diluido, y éste reaccione aceptando o evadiendo, nunca participando al menos activamente.
John Elster y Anthony Downs encauzaron las manifestaciones relacionadas con los comportamientos bruscos en movimientos políticos y sociales en la llamada ignorancia racional, mediante la que intentaron explicar los beneficios actuantes en la psiquis de los involucrados.
De ahí que la Agnotología se debata actualmente en cómo perfeccionar las técnicas de influencia para que tales actos tengan una aceptación mayor. Planteó Proctor, “la Agnotología es por consiguiente una estratagema política, una creación deliberada de agentes poderosos que quieren que no sepas o no pienses correctamente (Proctor, 1994).
Al aplicarse los actuales instrumentos de falsedad cualquier tipo de verdad llega a carecer de la suficiente veracidad porque se inducen las verdades a que sean atravesadas por diversas formas de manipulación, entre ellas lo que se conoce en Psicología como Ruido, mezcla de parámetros psicológicos, sociales y situacionales manejados en función de estrés y del grado de molestia percibido.
La Agnotología ha penetrado masivamente generando rebaños por intereses. Lo que cuenta para el manipulador es que las consecuencias siempre serán las deseadas si se logra que el hecho se perciba como cierto. La información estratégica es Poder.
Los investigadores debemos luchar entonces por mantener la apropiación de ese Poder para defender a las ciencias desde las filas de una realidad más cercana. Ser social y conciencia social al servicio oportuno de un conocimiento limpio en pos de la humanidad.
Noam Chomsky planteó en su libro “Estados Fallidos: el abuso de poder y el ataque a la democracia” (2007) que la generación de una serie de conceptos y categorías para validar el recurso del poder y la fuerza han sido un hecho reiterado en las diferentes administraciones estadounidenses por las políticas hegemónicas ancladas en esta práctica.
Señaló Chomsky especialmente la política exterior militarizada de la que se ha valido Estados Unidos para invadir países catalogados como fallidos, en los que el imperio ha impuesto políticas afines a sus intereses, no solo en lo político económico y social, también en lo militar (Chomsky, 2018).
De la misma forma, Olivier Nay analizó el uso del Término como un mecanismo de presión operado por las potencias mundiales con el propósito de mantener o lograr sus intereses. Una idea central que pudiéramos extraer desde el análisis realizado en la búsqueda de información inherente al ámbito académico es que la aplicación, caracterización o referencia al Término, en la vida práctica ha derivado para Cuba sobre todo en una utilización ideológicamente subjetiva y materialmente violenta.
La posibilidad cubana ante el síndrome imperial de inviabilidad
Estamos viviendo en la Cuba de hoy una revolución incesante en todos los órdenes, en la que cada ciudadano siente, padece y sueña a diario con reconvertir una realidad azarosa e incierta en ocasiones, en la exposición más cabal de sus argumentos.
Nos guía, entre tantos pensamientos al respecto, el recordatorio del peligro que representó la Operación Mangosta en sus posibles ramificaciones, desde Pluto y el llamado Plan Cuba, elementos diseñados por el Consejo de Seguridad Nacional sin que se hayan notificado al Congreso de los Estados Unidos.
Quemas de cañaverales, introducción de virus que afectaron no solo a la economía sino que también causaron cientos de pérdidas en vidas humanas, incluidos niños, al estilo del cerco petrolero actual y de otras medidas unilaterales que como parte del bloqueo han provocado el aumento de la mortalidad infantil, sobre todo en infantes con padecimientos oncológicos.
Ante atentados y otras agresiones la sociedad cubana a fuerza de golpes tuvo que ir más rápido en su accionar que en la propia creación de su cultura. Como resaltara Fernando Martínez Heredia, la cultura no nos mataría nunca pero si no se tomaban decisiones claras y bien meditadas en el orden político, no subsistiríamos bajo condición alguna.
Cada día que pasa, cada vez más personas plantean la necesidad de continuar con una guía de pensamiento, siempre orgullosamente con nuestro socialismo a cuestas, que pueda acompañarnos y nos sirva de metodología para alcanzar con la mayor eficiencia posible el necesario poder resolutivo a nuestros problemas, enfrentando carencias como fuente de subsistencia.
Ante la continua agresividad estadounidense se pone de manifiesto una fuerte relación entre el pensamiento social y la formación de una nueva cultura que nos avale en una identidad propia, no solo como nación sino como revolucionarios de nuevo tipo, por tener el honor en nuestro continente de competir con un régimen de más de dos siglos de experiencia y para el que somos un peligro inminente.
El efecto psicológico de una posible invasión a nuestro país y nuestro pensamiento social han tenido que ocupar casi por entero el dogma de la subsistencia en el orden militar. El debate desde el ámbito psicológico y social ha sido precisamente la subsistencia o la muerte, y frente a ello el pueblo cubano decidió desde hace mucho poner por delante nuestro poder muy particular de Resistencia.
Una Resistencia que se prolonga a prueba de lo que sea con una capacidad de tenacidad suprema en la que el pensamiento social se puede diluir en ocasiones entre lo que hay que hacer hasta lo imposible y lo que tenemos que adquirir para comer y vivir. Por ocasiones, horrendos momentos en que ponemos en duda, y nos nos da pena decirlo, la posibilidad del correcto desempeño de la sociedad.
Pero ante la duda que pueda aflorar el pensamiento social cubano debe encontrar su justificación resolutiva desde lo más profundo del ámbito psicológico y político para poder influir en el ideológico, y así continuar adelante con nuestro proceso revolucionario, lo que es lo mismo a decir, continuar adelante con nuestro socialismo desde nuestras propias raíces y desde la búsqueda epistemológica y ontológica de aprovechamiento del conocimiento.
Mientras el capitalismo, reforzamos la idea, cuenta con unos doscientos cincuenta años de creado, el socialismo cubano como teoría se encuentra en una etapa de construcción en la que es lógico y no podemos amedrentarnos, que podamos seguir cometiendo errores pero siempre con el aquello de reconocerlos y tratar de enmendarlos como ha sido históricamente la postura de la revolución cubana.
La elaboración ideológica constituye un fundamento para los proyectos históricos como el de la revolución cubana, justificando su acción política y la búsqueda de solución a los escollos presentados. A través de la crítica sana desde la ideología podremos distinguir la racionalidad de un entramado político por su transparencia y veracidad.
No es dificil constatar que mientras el poder político imperialista se caracteriza por la falsificación de los hechos y la confusión de valores mediante la manipulación de la historia y la política, los procesos políticos sociales más honestos como el nuestro, adoptan esa transparencia para resurgir como ave fénix en busca de la siempre posteridad.
Y es esa precisamente una de las características distintivas frente al engaño de la posverdad que desde élites mediáticas y políticas intenta empañar el prestigio político cubano, en claro ademán de manipulación. Desde el consenso asumido de continuar el rumbo socialista, lo holístico predomina en el sentido de construirlo desde la estructura socioeconómica cambiante, o sea desde la percepción social de cómo cambiará.
Y también debe resaltar el espíritu de construirlo desde el concepto de Patria, de identidad sociocultural, desde lo colectivo en que se llegue a la economía después de un análisis crítico desde lo político social.
Es un dilema que solo podrá resolverse desde la cultura, desde sus ámbitos de interrelación filosófica, psicológica, sociológica, en tanto proceso creador de aplicabilidad de conocimientos adquiridos en pos de lograr la subsistencia de un proceso político ideológico de carácter socialista.
Cuba desde los Golpes Blandos
La teoría de los Golpes Blandos fue concebida por neoconservadores estadounidenses al estilo del actual presidente y su secretario de Estado. Se trata primeramente de protestas callejeras que transitan hacia otras formas de desobediencia civil, obstrucción de calles, ocupación aparentemente pacífica de instituciones estatales, hasta llegar al incremento en la falta de respeto a las autoridades del país objetivo.
Una vez logradas las primeras manifestaciones se pasa a sabotajes y otras expresiones tales como la supuesta aplicación de acusaciones contra los principales dirigentes políticos, en nuestro caso sobre el General de Ejercito Raúl Castro Ruz y algunos ministros e instituciones.
Según lo previsto en el Manual de Operaciones Psicológicas del ejército de los Estados Unidos, para que estos Golpes Blandos tengan resultado se tienen que hacer coincidir sus funciones con la existencia de un movimiento de resistencia que responda a los intereses de los Estados Unidos, que exista la seguridad de que el movimiento de resistencia está fortalecido y que la población esté desgastada, insatisfecha y desviada de su atención.
La Imposibilidad estadounidense se materializa en las condiciones actuales en una Cuba revolucionaria en la que no han podido tampoco obtener éxitos con esas técnicas desestabilizadoras, a pesar de lo insistente que han sido tanto desde la embajada estadounidense en La Habana como desde determinados círculos de poder en el interior de los Estados Unidos.
En 1996 el teórico Gene Sharp tuvo contactos con grupos anticubanos en Miami, impartió sobre el tema conferencias en la Universidad Internacional de la Florida y concedió entrevistas para Radio Martí. Desde su embajada en La Habana se instruyeron a determinados personeros en esas manifestaciones y tácticas que tuvieron su manifestación más recurrente en julio de 2021. Hermanos al Rescate y otras organizaciones contrarrevolucionarias previamente habían logrado entrar clandestinamente a nuestro país, “materiales didácticos” de Sharp.
Los Estados Unidos ostentan la hegemonía pero a pesar de ello Cuba les sigue siendo, “Imposible”. Y cada vez más. Aunque no lo reconozcan públicamente lo saben los funcionarios y directivos de los Tanques Pensantes y de los servicios de inteligencia.
Las escuelas de pensamiento estadounidenses abordaron el concepto de Seguridad en el contexto de las relaciones internacionales y las concepciones originales de la política exterior elaboradas por los padres fundadores, que en mayor o menor medida se mantienen vigentes y que se resumen en tres postulados:
– La fuerza militar es el instrumento para resolver los problemas de la política exterior estadounidense.
-El factor fundamental en Seguridad es la filosofía pragmática para la cual resulta verdad lo útil, corriente que implica la concentración de la fuerza en función del interés nacional que es lo predominante.
-Estados Unidos es una nación excepcional que debe mantener el liderazgo.
De esos tres postulados solamente falta por aplicar contra nuestro país el primero, la fuerza militar que de ejecutarse traería bajas y consecuencias negativas tanto para Cuba como para los Estados Unidos. Somos una nación de paz y eso también es del dominio de los altos militares estadounidenses.
El politólogo John Mearsheimer planteó que los Estados Unidos tienen la capacidad militar para atacarnos pero que Cuba tiene la capacidad de convertir esos ataques en un infierno insostenible pues se transformaría en un pantano sangriento para el invasor (Mearsheimer, 2026).
No obstante no podemos confiarnos, preparados estamos. Mientras, como declaró el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez el bloqueo continúa siendo un arma de guerra y nuestra nación víctima de un genocidio muy bien calculado, en un escenario de muy alta resistencia en el que las capacidades cubanas permanecen imposibles de entender y alcanzar por el gobierno de los Estados Unidos.
Referencias bibliográficas
-Jenkins, Henry; Mizuko Ito y Danah Boyd (2015): La cultura participativa en la era de las redes: Conversación sobre la juventud, el aprendizaje del comercio y la política, John Wiley and Sons editor, New York: Microsoft, Founder of Data and Society.
-McGoey, Linsey (2019): Los Desconocidos: Cómo la estrategia de la ignorancia gobierna al mundo… Universidad de Essex.
-Calviño; Manuel (2017): “¿Estamos en Guerra?”, Revista Cubana de Alternativas en Psicología, Volumen 5, número 15, septiembre/diciembre. Publicación editada por la Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología.
-Boneau, D. (2005): “Las ciencias de la dominación mundial. Guerra fría psicológica”, Voltairenet.com.
-Chomsky, Noam (2018): “Las diez estrategias de manipulación masiva”, Lamenteesmaravillosa.com.
-Cowan, David y Mayor Chaveso Cook (2009): “Operaciones psicológicas vs operaciones de apoyo a la información militar y un análisis del cambio organizacional”, Manual de Operaciones Psicológicas, Us Army Press.
-Jung, Carl Gustav (2013): Los complejos y el inconsciente, Suiza: Editorial Alianza.
-Proctor, Robert (1994): ¿La Ciencia libre de valores? Pureza y Poder en el conocimiento moderno, Harvard University Press.
-Mearsheimer, John. Una invasion a Cuba sería un desastre total. 11.1.2026. En CineReverso. https://cinereverso.org.
Bibliografía
-Castro Ruz, Fidel. Discurso. Conferencia Internacional “Por el equilibrio del mundo”. Periódico Granma. 30.1.2003.
-Castro Ruz, Fidel. Discurso en el acto de graduación de la ELAM. 20.8.2005.
-Castro Ruz, Fidel. Reflexión del 24 de enero del 2008.
-Díaz-Canel Bermúdez, Miguel. Discurso pronunciado en el acto central por el aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Presidencia y Gobierno de la República de Cuba. https://share.google/GbtlWL2j63nVkk2h.
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