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Cuba, el multilateralismo y el bloqueo

julio 13, 2026   0

Crédito: cubaminrex.cu

El resultado alcanzado en la votación de la Junta Ejecutiva[1] del Programa Mundial de Alimentos (PMA), sobre el Programa País para Cuba, puso de relieve, una vez más, la importancia del frente multilateral para las relaciones internacionales del siglo XXI y, sobre todo, para un país del Sur Global, frente a los esfuerzos y acciones unilaterales emprendidas por la superpotencia estadounidense, en medio de la denominada época de transición hacia un nuevo orden mundial.

El triunfo de la causa de Cuba contra el bloqueo recrudecido reafirmó también el desempeño diplomático de la isla en ese ámbito especializado y sobre el tema del bloqueo, en lo específico, que a partir de 1992 hasta el presente dispone de la presentación de una resolución anual en la Asamblea General de la ONU (AGNU) sobre ese flagelo inhumano, que recibe el respaldo de la mayoría de la comunidad internacional.

Precisamente, el jefe de la diplomacia cubana observó no subestimar la fuerza ética de la AGNU, en comparecencia con la prensa nacional e internacional; actitud esta que para Cuba revolucionaria siempre ha significado un recurso esencial, como argumento para la defensa de lo justo, siendo dignidad suprema del pensamiento y acción del Apóstol.

La votación registrada revela el respaldo contundente que ilustra el saldo de 29 votos a favor y sólo dos votos en contra, de los EEUU y el Reino de Marruecos[2], que evidencia que en ausencia de su aliado sempiterno en el tema: Israel, en esta ocasión Rabat ocupó su lugar, que puso por delante su interés nacional sobre el respaldo de una causa con reconocimiento mundial, que en este caso concreto subraya lo humanitario estrictamente.

Sobre este particular, merece citar que el patrón de votación marroquí en el tema del bloqueo contra Cuba en la AGNU, en el período comprendido de 2006 hasta el 2024[3], había mostrado respaldo irrestricto a La Habana, experimentando el cambio en la edición de 2025, cuando Rabat se pronunció por la abstención, siguiendo un guión fraguado en Washington, que arrastró a varios países incluso al voto en contra.

Dicha postura fue coincidente con un mayor reconocimiento regional e internacional de su plan de autonomía para el Sahara Occidental, como caso colonial pendiente de solución en el continente africano, cuyo reflejo se constata en la referencia explícita[4] a esa variante en el texto de la Resolución 2797, adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU, el 31 de octubre de 2025.

En este sentido, no se pudiera descartar un voto contrario a la resolución contra el bloqueo en la AGNU en la edición correspondiente a 2026, en momentos en que la ofensiva anticubana desplegada por la diplomacia estadounidense, se perfila prioritaria en la agenda de cambio de régimen impulsada por la administración Trump, como ha sido denunciada por la isla.

Pero, ¿qué obtuvo Rabat de los EEUU, a cambio de votar en contra de Cuba en la Junta Ejecutiva del PMA?. La publicación digital ECSAHARAUI[5] ofrece su versión, al señalar que ese propio día de la votación, el Dpto de Estado anunció la suspensión temporal de determinados derechos aduaneros aplicables a los fertilizantes fosfatados procedentes de Marruecos, que estuvo acompañada de una declaración, que autoriza la importación libre de aranceles de fosfatos marroquíes hacia el mercado estadounidense.

A lo apuntado, la propia publicación consigna que: “El episodio refuerza la percepción de un intercambio político y económico entre Washington y Rabat, en el que el voto marroquí contra la ayuda alimentaria destinada al pueblo cubano habría sido seguido por concesiones inmediatas en dos ámbitos de enorme importancia estratégica para el Reino: el acceso preferencial de sus fosfatos al mercado estadounidense en el expediente del Sáhara Occidental”[6]

La observación del medio citado subraya el peso específico de las relaciones  existentes entre Washington y Rabat, que no solo se concentra en lo bilateral, tomando como referente la problemática del Sahara Occidental, en la cual la administración Trump respalda la soberanía marroquí en el territorio ilegalmente ocupado, del mismo modo que asume su condición de garante de los Acuerdos de Abraham (normalización de los vínculos con el estado de Israel) en el capítulo Rabat y Tel Aviv.

Dichos acuerdos gravitan con fuerza también en las relaciones bilaterales entre Washington y Rabat, en el contexto de la presidencia Trump 2.0, sin perder de vista los vínculos de larga data que prevalecen entre ambos estados.

Resulta evidente que el voto marroquí contra Cuba en la Junta Ejecutiva del PMA, reiterado después en el desenlace para llevar a cabo el debate adicional sobre el tema 38[7] de la AGNU, desarrollado el 7 de julio de 2026, está motivado por razones políticas, frente a la postura invariable de La Habana de apoyo a la causa saharaui, que ha sido el tema que había marcado el argumento de ruptura de relaciones diplomáticas, asumido por Rabat en 1980.

No obstante, merece recordar que los vínculos bilaterales entre Rabat y La Habana habían sufrido una ruptura inicial, a instancia del gobierno marroquí, debido al desarrollo de las relaciones entre La Habana y Argel en un momento crucial para la política exterior de los dos países, muestra además del pensamiento y acción internacionalista practicado por Cuba, desde el triunfo de la Revolución en enero de 1959 y en lo sucesivo, en particular en el continente africano.

El voto marroquí contra Cuba en el tema del bloqueo, en los dos escenarios multilaterales citados, reflejan no sólo alineamiento de Rabat con la política anticubana, en lo que queda definido como de mayor agresividad exponencial, que descansa del peso de los vínculos bilaterales históricos entre ambas naciones, que se remontan a las postrimerías del siglo XVIII hasta el presente[8].

Por otra parte, tanto Rabat como Washington se amparan en el contenido y profundidad de los documentos bilaterales políticos, comerciales y de defensa[9], que definen una relación más estratégica, según los cánones estadounidenses actuales, bajo Trump, que definen comercio de minerales estratégicos y seguridad como temas prioritarios.

A futuro queda por ver cuál será la actitud marroquí respecto al tema del bloqueo contra Cuba, que tendrá su próximo desenlace en la sesión ordinaria de la AGNU, a partir de septiembre. No podría pasar por alto este episodio negativo para las relaciones bilaterales de dos países pertenecientes al Sur Global que, a pesar de la diferencias políticas que prevalecen, habían acordado restablecer relaciones diplomáticas formales en 2017, a instancias de Rabat.


[1]    Integrada por 36 miembros, 18 son elegidos por el Consejo Económico y Social (ECOSOC) de la Asamblea General de la ONU y 18 por el Consejo de la FAO, la Junta Ejecutiva dispone de una composición de miembros para el período 2026-2028 siguiente: Angola, Cote D’Ivoire, República Democrática del Congo, Gabón, Kenya, Malí, Marruecos, República Unida de Tanzania, Zambia, Bangladesh, China, India, Qatar, República de Corea, Arabia Saudita, Brasil, Chipre, Cuba, República Dominicana, El Salvador, Australia, Bélgica, Canadá, Finlandia, Alemania, Japón, Países Bajos, Noruega, Suecia, Suiza Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, EEUU, Chequia, Hungría y Polonia (Hay un puesto vacante).

[2]    ECSAHARAUI (2026). Washington recompensa a Marruecos tras su voto contra Cuba con concesiones sobre fosfatos y un nuevo gesto sobre el Sáhara Occidental. 30 de junio de 2026 En://ecsaharaui.com/06/2026/ultima-hora-washington-recompensa-a-marruecos-tras-su-voto-contra-cuba-con-concesiones-sobre-fosfatos-y-un-nuevo-gesto-sobre-el-sahara-el-sahara-occidental/

[3]    Borrero Batista, Darcy (2017). Cuba-Marruecos: tender puentes, sin olvidar historia y principios. Cubadebate 26 de abril de 2017. En:https://share.google/reYLLiYld0ZM37VKH

[4]    Cabe apuntar que la referencia al término autonomía en el texto de la Res. 2797/2025 del Consejo de Seguridad de la ONU está citado, tanto en lo procesal (2) como en su parte resolutiva (2), lo que marca un giro distinto, al potenciar la propuesta de solución marroquí para la solución del caso.

[5]    Es un periódico digital considerado líder en información del Sahara Occidental, Sahel y el Norte de África, que dirige y preside Lehbib Abdelhay. Ver: Mohamed, Salem (2024). ECSaharaui, el periódico líder en información del Sáhara Occidental, el más leído y el que más crece. 28 de diciembre de 2024 En:https://share.google/reYLLiYld0ZM37VKH

[6]    ECSAHARAUI (2026). Op Cit.

[7]    “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, cuyo escrutinio sobre la discusión del tema fue de 136 votos a favor, 9 en contra y 30 abstenciones.

[8]    Marruecos reconoce a los EEUU el 23 de junio de 1786. Firman un Tratado de Paz y Amistad, el 28 de junio de 1786, que fue ratificado por el Congreso de los EEUU, el 18 de julio de 1787.

[9]    Los vínculos bilaterales entre Washington y Rabat están avalados por documentos jurídicos clave, como son: EEUU designó a Marruecos como aliado principal no miembro de la OTAN, en 2004, y la firma de un Tratado de Libre Comercio, en 2006.


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