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Davos y la nieve derretida

marzo 7, 2019   0

Leyla Carrillo

 

 

 

Lic Leyla Carrillo Ramírez

leyla@cipi.cu                                                       (Para la emisora Radio Habana Cuba)

 

Davos y la nieve derretida

 

El cambio climático trampea en nuestro planeta, agudizado por la depredación que ocasionan ciertos humanos y gobiernos. Baste citar el indetenible derretimiento de los polos y de cumbres como el Everest, el Aconcagua y el Monte Blanco. Algunos no se percatan de esa realidad y rechazan las evidencias planteadas por científicos y ecologistas, rechazando su culpa y las apremiantes soluciones que exigimos los países menos ricos, por no decir, los más pobres.

Suiza es un paraíso invernal para los turistas y para los potentados reunidos periódicamente para analizar los acontecimientos mundiales e influir sobre éstos. Pero los Alpes también se derriten gradual e irremisiblemente, donde los privilegiados y otros aspirantes a serlo hallan soluciones mágicas.

Esta vez la 49º edición del Foro de Davos mostró un paisaje mucho más complejo y diverso, porque ya no es posible patinar ni esquiar desenfadadamente en medio de la actual vorágine, aunque durante la cita entre 2,500 dignatarios, millonarios, empresarios, académicos, políticos del primer mundo y representantes de organizaciones sociales y culturales, el escenario geopolítico se calentó, porque los avances de China les sorprenden y también atisban un retroceso de los globalistas del libre mercado y la circulación. El presidente del foro, Klaus Schwab opinó que el mundo se encuentra en una encrucijada y predijo que con puntos de vista polarizados, conflictos crecientes y numerosos problemas sin resolver, en el mejor de los casos terminarán en una crisis mundial permanente, con impredecibles consecuencias”. Y consideró que la mejor opción sería que los poderes públicos se lancen a la llamada Globalización 4.0, consistente en construir una arquitectura mundial en la era de la Cuarta Revolución Industrial.

En el encuentro efectuado a finales de enero se constató la presencia de una recesión geopolítica, que Estados Unidos todavía crece a un ritmo fuerte y China se desacelera aunque con niveles aceptables, pero que en 2020 ó 2021 se presentará una crisis –inferior a la de 2008- cuando todos los bancos centrales coordinaron su ayuda a Washington y a la inversa. Durante la encuesta una elevada cifra de presidentes y consejeros de las mayores empresas mostraron preocupación a causa de la guerra comercial entre los dos gigantes, otros subrayaron las disputas entre la Unión Europea y Estados Unidos y las consecuencias del Brexit y pocos expresaron confiar en  una mejora de sus ingresos.

La supuesta brillante idea fue que el selecto Grupo de los 7 adopte decisiones salvadoras y otros sugirieron crear una OTAN para la ciberseguridad. También personalidades como el primer ministro japonés enfatizaron sobre los cambios requeridos en la Organización Mundial del Comercio propuestos por Estados Unidos y encomió las ventajas de los mega-acuerdos comerciales adoptados por su país en la Cuenca del Pacífico y con la Unión Europea.

Algunos detalles matizaron el Foro: el presidente de Estados Unidos envió a su Secretario del Tesoro, debido al cierre del gobierno a causa del proyecto de presupuesto rechazado por el Congreso para erigir el muro en la frontera mexicana; el presidente francés debió afrontar la crisis interna por su política social y fiscal y las acciones de los “chalecos amarillos”; el mandatario mexicano optó por enviar al secretario del tesoro para ocuparse de sus objetivos prioritarios y el presidente de la compañía Huawei ofreció abrir sus instalaciones a las autoridades extranjeras para demostrar que no constituye amenaza alguna para la seguridad global.

En tanto un trío, compuesto por los presidentes de Paraguay, Costa Rica y Ecuador aprovecharon un evento tradicionalmente económico para propugnar una solución urgente a la crisis política, económica y humanitaria en Venezuela, sugiriendo una intervención latinoamericana para resolverla porque “afecta a la región”.

Un Davos economicista, pesimista y propulsor de medidas no compartidas por todos, simboliza la complejidad del panorama internacional, sin que los asistentes puedan remediar el derretimiento de las cumbres ni los problemas de la humanidad. Al paso que vamos, pronto los Alpes suizos se derretirán a mayor velocidad.

 


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