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Requiem por Obama “El Suave”

septiembre 20, 2017   0
MSc Enrique Martínez

MSc Enrique Martínez

 

 

 

MSc Enrique R. Martínez Díaz

El 20 de Enero del año 2017 Mr. Barack Hussein Obama recesó su mandato como 44to Presidente de Estados Unidos de América, y dio paso al actual inquilino de la White House (Casa Blanca) ubicada en el 1600 de la Avenida Pennsylvania, Washington, Distrito de Columbia, el magnate de bienes raíces Mr. Donald John Trump; de este señor hemos hablado en artículos anteriores (y probablemente, por desgracia, tendremos que seguir hablando, vista su tendencia a dar “trumpazos” -recordar que el símbolo del Partido Republicano es el elefante[i]–  a diestra y siniestra, como los recientes relacionados con el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático).

Por su parte, Obama, con su fino discurso y apariencia elegante, parece estar alejado de una conducta tan poco agradable para el resto del planeta, como la que está aplicando Mr. Trump. Fue, al parecer, el hombre del “Smart Power”, de los discursos agradables y frases rebuscadas, de la “paciencia estratégica”.

No obstante, no lo fue tanto, si valoramos los resultados de la llamada “Primavera Árabe”,  con varios países del Medio Oriente desestabilizados  o envueltos en terribles guerras civiles: Libia, Siria, Yemen, etc. Problemas que aparentemente iba a resolver, con la retirada de las tropas norteamericanas, como Irak y Afganistán, y que actualmente presentan situaciones tan inciertas que no hay analista serio en el planeta que se atreva a pronosticar cuando se resolverán.

Por otra parte, mantuvo la política de apoyo a Israel, asignándole importante apoyo económico y militar (38 mil millones de dólares de ayuda militar en diez años; aunque justo es reconocer que no fue todo lo que quería el primer ministro sionista, que pretendía 5 mil millones anuales); por su parte el Secretario de Estado Kerry hizo incontables viajes al Medio Oriente, tratando de que los palestinos aceptaran una solución “norteamericana”  de su conflicto (aunque no  conocemos los detalles del acuerdo propuesto, al parecer tenía similitudes con el famoso “trato del esqueleto”).

Su política de “golpes suaves” tuvo como resultado la deposición de varios gobiernos de corte progresista en América (Honduras, Paraguay, Brasil), y desestabilización en otros, como es el caso actual de Venezuela  (sin descontar los intentos de desestabilizar Ecuador); también debemos destacar las violentas campañas de prensa contra aquellos gobiernos que no son del agrado de Washington, como fue el caso de Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, y otras muchas acciones más, en las cuales instituciones como la USAID desempeñaron un papel principal. Dentro de todo esto, estuvo su “apertura” hacia Cuba, que puede considerarse más un intento de salida inteligente a una política que durante más de 50 años había fracasado, ante la heroica resistencia del pueblo cubano.

Un aspecto que desearíamos tocar es lo referido a su política militar. Durante el gobierno de Barack Obama se identificó con mayor insistencia a la R.P.China como el rival más importante de EE.UU. y se esbozó la estrategia de llamado “rebalance” o “pivot” hacia el Pacífico. De acuerdo a lo publicado en documentos oficiales del gobierno estadounidense, como la Estrategia de Seguridad Nacional del año 2015 o la Estrategia Militar Nacional de ese propio año, se planificó reforzar las alianzas con los países de la región, fundamentalmente con Japón, Corea del Sur, Australia y Filipinas.

Igualmente, dentro de la concepción del mentado “rebalance”, se planificó variar la correlación de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (FF.AA.EE.UU.), de una proporción 50%-50% de fuerzas desplegadas en los océanos Pacífico/Atlántico,  a una correlación de 60%-40% favorable a las fuerzas desplegadas en el Océano Pacífico, fundamentalmente de las fuerzas aeronavales.

En lo referido a los gastos militares, durante el gobierno de Obama se alcanzaron, para el año 2010, el tope de este rubro después de la Guerra Fría; según datos del Instituto para Estudios de la Paz de Estocolmo (SIPRI)[ii], los gastos militares de EE.UU. durante los años de gobierno de Barack Obama fueron:

2009:     738 621 millones de dólares

2010:     758 890  millones de dólares

2011:     749 533   millones de dólares

2012:    706 918   millones de dólares

2013:    650 851   millones de dólares

2014:    610 636    millones de dólares

2015:    596 010    millones de dólares

2016:    606 233   millones de dólares

Total: 5 billones 417 mil 692 millones de dólares

Como puede apreciarse, a partir de 2012 comenzó una reducción de los gastos, provocado por dos aspectos: primero, la retirada de Irak y Afganistán de importantes contingentes de tropas, lo que permitió reducir los gastos por operaciones en el exterior; y en segundo lugar, la política impuesta por el congreso de mayoría republicana del llamado “secuestro”, que impuso reducciones notables al presupuesto, con el fin de eliminar el déficit del mismo (y de paso torpedear la gestión del gobierno demócrata).

El promedio del gasto anual militar de la administración Obama fue de 677 mil 211 millones de dólares; compárese con los de los presidentes que le antecedieron en la etapa post-Guerra Fría:

George H.W. Bush (1989-1992):   535 mil 005  millones de dólares

William Clinton:       (1993-2000):   426 mil 838  millones de dólares

George W. Bush:    (2001-2008):   569 mil 809  millones de dólares

O sea, que durante el gobierno del “suave” y carismático Obama, los gastos militares en los EE.UU. mantuvieron  la tendencia hacia el alza, independientemente de que en el segundo mandato se redujeron respecto al primero, por las causas que explicamos anteriormente; así y todo, gastó mucho más que su antecesor, considerado un “halcón”, aunque “en favor” del mismo debemos recordar que a Mr. “W” prácticamente le “explotó  en las manos”  la crisis de la burbuja financiera del año 2007-2008, y eso afectó su capacidad de complacer los apetitos del insaciable Complejo Militar Industrial.

En el plano interno, es de destacar su política de deportación, que alcanzó cifras muy superiores a los anteriores presidentes; también algunas mejoras en la atención de salud a ciertos sectores de la población (el llamado Obamacare); y que durante su gobierno se redujo la tendencia al aumento del desempleo, aunque no en las cantidades necesarias.

Como conclusión, el Presidente Obama no satisfizo las expectativas de los que esperaban realmente un cambio; los millonarios fueron tan o más millonarios que antes; EE.UU. siguió siendo el país que más gasta en armas y medios de combate en el mundo, y continuó interviniendo donde quiera que considere beneficioso a sus intereses, aun cuando presionó algo más a sus aliados para que compartieran el “trabajo sucio”. Un típico presidente norteamericano, que finalmente debe responder a los intereses del gran capital.

Esperemos que algún día el pueblo de los EE.UU. no se deje llevar por la intensa propaganda de los medios de “desinformación masiva”, y elija a un presidente que realmente se preocupe por mejorar la situación de las masas humildes de su país. ¡Un Mundo Mejor es Posible!

 


[i] ¡Pobres animalitos!.

[ii] Los datos que ofrecemos fueron calculados por el autor a partir de la información ofrecida en : Military expenditure by country, in constant (2015) US$ m., 1988-1996 © SIPRI 2017 https://www.sipri.org/sites/default/files/Milex-constant-2015-USD.pdf


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