Cargando...

¿Un Imperio amenazado?

abril 28, 2021   0

El 9 de Abril de 2021 fue presentado ante el Comité de Inteligencia del Congreso de los EE.UU. el Informe anual sobre las amenazas mundiales a la seguridad nacional de Estados Unidos (Annual Threat Assesment), por la Directora de Inteligencia Nacional (DNI) de esa nación. La versión pública de dicho informe, 27 páginas en formato pdf, hace una valoración de los países y fenómenos que según los criterios de las 17 agencias de inteligencia subordinadas al DNI pueden afectar la seguridad nacional de la principal superpotencia imperialista del planeta. Posteriormente, el 14 de Abril de 2021 la Directora de Inteligencia Nacional, Avril Haines, hizo una declaración abierta (Open Statement), un tanto más resumida, ante el Comité Selecto de Inteligencia del Senado (Select Committee on Intelligence), presidido por los senadores Mark Warner y  Marcos Rubio. Indudablemente existen versiones de carácter clasificado a las solo tienen acceso determinadas personas.

Un elemento interesante a nuestro criterio es que, al menos en los dos años anteriores este informe no había sido hecho público; consideramos, teniendo en cuenta algunos aspectos que se analizan en el mismo (por ejemplo el cambio climático), el DNI evitó presentar de forma abierta un documento que entrara en contradicción con políticas o afirmaciones del entonces presidente de EE.UU. (un público denegador del Cambio Climático) y algunos de sus principales funcionarios.

Uno de los elementos que demuestra continuidad y coincidencia en el pensamiento de los especialistas norteamericanos, es que los principales rivales a nivel global son los mismos que se valoran en documentos estratégicos anteriores, como la Estrategia de Seguridad Nacional de 2017.

Por tanto, la República Popular China (RPCH) es presentada como el principal rival estratégico, y que junto a la Federación de Rusia (FR)  pretenden subvertir el actual orden mundial (considerado unipolar), y sustituirlo por uno multipolar, donde estas dos naciones desempeñen un papel mucho más importante. Otras naciones, como la República Islámica de  Irán y la República Popular Democrática de Corea (RPDC) son presentados como países que realizan acciones provocativas en regiones del planeta de importancia para EE.UU. y sus aliados.

Dedican una parte del informe a valorar los llamados Asuntos Internacionales (International Issues), en los cuales incluyen:

  • La Pandemia COVID 19 y otras enfermedades.
  • El Cambio Climático y la degradación ambiental.
  • Las tecnologías emergentes.
  • Cyber (sic)
  • Las drogas ilícitas extranjeras y el Crimen Organizado.
  • Migración.
  • Terrorismo Global.

Posteriormente dedican un espacio bastante breve (dos páginas y un párrafo) a lo que denominan Conflictos e Inestabilidad, en los que incluyen Afganistán; India-Pakistán; el Medio Oriente; Asia; América Latina; y África.

En el caso de la RPCH, el análisis sobre esta nación comienza con el título de: EL EMPUJE DE CHINA HACIA EL PODER MUNDIAL,  expresando que el Partido Comunista Chino: continuará con sus esfuerzos de todo el gobierno para extender la influencia de China, socavar la de Estados Unidos, abrir brechas entre Washington y sus aliados y socios, y fomentar nuevas normas internacionales que favorezcan el sistema autoritario chino (pág. 6). Plantean que no obstante, la parte china buscará cooperar con EE.UU. en aquellas áreas que sean de su interés.

Expresan la intención del gobierno chino de incrementar el desarrollo económico y tecnológico, y de reducir la dependencia del exterior como elementos básicos de su política.

En lo que denominan Actividades regionales y globales de la RPCH exponen la actividad de este país respecto a  Taiwán y las reclamaciones sobre soberanía en los mares Meridional y Este de China; las disputas fronterizas con la India, etc.

Hacen referencia al incremento de la cooperación con la FR; destacan la actividad de la RPCH con el desarrollo del proyecto de la Franja y la Ruta; plantean que el gigante asiático y la FR aplican lo que ellos denominan ”diplomacia de las vacunas” para incrementar su prestigio internacional; plantean que: “promoverá nuevas normas internacionales en materia de tecnología y derechos humanos, haciendo hincapié en la soberanía estatal y la estabilidad política por encima de los derechos individuales” (pág.7)

Destacan el desarrollo militar de la RPCH, incrementando las capacidades de sus fuerzas armadas, especialmente la Aviación, la Marina de Guerra y sistemas coheteriles, para potenciar su capacidad de proyección de poderío; desarrollando nuevas armas nucleares y medios portadores; capacidades espaciales, incluyendo armas antisatélites; en lo que respecta al ciberespacio plantean que posee: “una prolífica y eficaz amenaza de ciberespionaje, posee importantes capacidades de ciberataques y presenta una creciente amenaza de influencia” (pág.8), con lo que pueden actuar en los sistemas norteamericanos.

Igualmente hacen una valoración de las capacidades chinas para actividades de inteligencia, operaciones de influencia e interferencia en elecciones, en todo el planeta, incluyendo los propios EE.UU.; al respecto concluyen el análisis sobre la RPCH planteando que : “Beijing ha intensificado sus esfuerzos para moldear el entorno político en Estados Unidos con el fin de promover sus preferencias políticas, moldear el discurso público, presionar a las figuras políticas que Beijing considera que se oponen a sus intereses y amortiguar las críticas a China en cuestiones como la libertad religiosa y la supresión de la democracia en Hong Kong” (pág. 8).

En las valoraciones que hacen sobre Rusia, las que denominan “acciones provocadoras”, plantean  que esta nación realizará acciones que buscarán “socavar  la influencia de Estados Unidos, desarrollar nuevas normas y asociaciones internacionales, dividir a los países occidentales y debilitar las alianzas occidentales, y demostrar la capacidad de Rusia para dar forma a los acontecimientos mundiales como actor principal en un nuevo orden internacional multipolar”(pág. 9).

Consideran que la FR no busca un enfrentamiento directo con EE.UU., que persigue llegar a acuerdos con Washington y que los norteamericanos tengan en cuenta determinadas áreas que los rusos estiman como su área de influencia.

El informe señala que la FR utilizará para ello “herramientas -especialmente campañas de influencia, cooperación en materia de inteligencia y antiterrorismo, ayuda militar y ejercicios combinados, operaciones mercenarias, asesinatos y venta de armas” (pág, 9).

Consideran que la FR continuará su acción a nivel internacional, que estrechará la cooperación con la RPCH, y buscará asociaciones con aliados y socios de EE.UU. en asuntos de interés mutuo. Que continuará actuando en el Oriente Medio, especialmente en Libia y Siria; y que en América Latina mantendrá sus relaciones con Venezuela y con Cuba (nota: única mención a nuestro país en el reporte). En el área de la antigua URSS, ha reforzado su papel en el área del Cáucaso y su apoyo a Bielorrusia. Plantean que utilizan la exportación de energía como una herramienta política.

En los aspectos militares, en el reporte se expresa que este país ha continuado el reforzamiento de sus FF.AA., incluyendo el entrenamiento y la capacidad para operar en regiones lejanas, aun cuando valoran que tiene dificultades para sostener sus fuerzas cuando está alejadas de su territorio,

Plantean el desarrollo de las capacidades rusas en el campo de las Armas de Destrucción Masiva, fundamentalmente nucleares (incluidos los medios portadores); el ciberespacio (donde plantean que han hecho acciones para influir en EE.UU. y otros países); que continúa siendo un “competidor clave” para EE.UU. en la esfera espacial.

Plantean  también que la FR realiza acciones de: “Inteligencia, operaciones de influencia y acciones de influencia e interferencia en elecciones” (pág. 11), intentando dividir las alianzas de EE.UU. con  otros países occidentales, socavar la influencia global de EE.UU., etc. Y que: “seguirá avanzando en sus capacidades técnicas de recolección y vigilancia y probablemente compartirá su tecnología y experiencia con otros países, incluidos los adversarios de Estados Unidos.” (pág, 11)

 Respecto a la República Islámica de Irán,  se refieren lo que denomina “acciones provocadoras” de esa nación, y que estas representan una amenaza para los intereses de EE.UU. y sus aliados (especialmente Israel y los estados del Golfo) en la región del Medio Oriente. Que promueve las acciones de los grupos chiitas en los diferentes países de la región. 

Plantean que es poco probable que Irán acepte negociar con EE.UU. si no se levantan las sanciones y la nación norteña no se reincorpora al Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA).

Dentro de la llamada implicación regional, hacen hincapié en que Irán mantendrá su apoyo a las milicias chíítas en Irak y mantener su influencia en la situación política interna de esa nación, enfrentando los intereses norteamericanos. Y que igualmente se esforzará por mantener su presencia en Siria.

Plantean que la nación mesooriental mantendrá sus capacidades militares; que continuará sus acciones en el territorio de EE.UU.; que continuará sus acciones en la actividad nuclear; y que mantendrá sus capacidades en ciberinteligencia influencia e interferencia electoral en la nación norteña.

Respecto a la RPDC, plantean que continuará sus “acciones provocadoras” (calificativo que como habrán notado los lectores, utilizan también para calificar las acciones de la FR e Irán); en la página 15 señalan que : “Kim Jong Un, puede tomar una serie de acciones agresivas y potencialmente desestabilizadoras para remodelar el entorno de seguridad regional y abrir brechas entre Estados Unidos y sus aliados, hasta e incluso la reanudación de las pruebas de armas nucleares y misiles balísticos intercontinentales (ICBM).”

En el informe señalan que la RPDC continuará reforzando sus capacidades militares, incluyendo las armas nucleares (que consideran un elemento disuasivo), otras armas de exterminio en masa, sistemas balísticos (que incluso pueden amenazar el territorio norteamericano) y capacidades cibernéticas.

A continuación en el informe se hace referencia  a los llamados Asuntos Internacionales, a partir de la página 17 del informe. Primeramente dedican una parte importante a analizar las implicaciones de la Pandemia COVID 19 y otras enfermedades para EE.UU. y a nivel internacional. Señalan que esto ha tenido implicaciones no solo desde el punto de vista sanitario a nivel global; que ha incrementado las tensiones geopolíticas, y que las grandes potencias compiten por la ventaja y la influencia, con actitudes diferentes respecto a la cooperación. En este aspecto reiteran el planteamiento de que la RPCH y la FR están realizando acciones para reforzar sus posiciones internacionales mediante ofertas de suministros médicos y vacunas.

Valoran que las consecuencias de la pandemia para la economía mundial serán serias, incluyendo una interrupción de la probable recuperación económica global, tras una contracción del 3,3 a nivel del planeta en el 2020, lo que puede agravarse por el recrudecimiento de la pandemia.

Esto afectará sobre todo a los países menos desarrollados; influirá en la elevación de la inseguridad alimentaria; puede influir en importantes recortes presupuestarios en aspectos como la defensa en muchos países, así como en la atención a otros aspectos relacionados con la salud a nivel mundial, incrementando la inseguridad sanitaria en muchas  regiones, especialmente en las más atrasadas, como África.

Dedican una página del informe a analizar los aspectos relacionados con el  cambio climático y la degradación del medio ambiente (recordar que el anterior presidente Mr. Trump era totalmente opuesto a los criterios sobre el cambio climático), planteando que :  “crearán una combinación de amenazas directas e indirectas, como riesgos para la economía, mayor volatilidad política, desplazamientos humanos y nuevos escenarios de competencia geopolítica que se desarrollarán durante la próxima década y más allá” (pág. 18).

Hacen referencia a una serie de fenómenos relacionados con el cambio climático que afectarán a EE.UU. y los demás países, valorando que estos pudieran influir en el incremento de conflictos relacionados con la competencia por los recursos naturales.

También destacan la situación respecto a la disminución del hielo marino en el Ártico, un área donde plantean que se intensifica la competencia entre EE.UU., la RPCH y la FR por la accesibilidad a los recursos y a las vías marítimas.

Valoran lo relacionados con el aumento de las tormentas en el Atlántico y como afecto a la región, incluidas instalaciones militares, aunque especialmente a Centroamérica, lo que influyó en el incremento de la migración hacia EE.UU.

 También señalan que la degradación del medio ambiente ha tenido influencia en la agravación de salud humana y el malestar social. Asimismo plantean que no se han producido las reducciones en las emisiones a la atmósfera en los niveles acordados en el Acuerdo de París.

Dedican una parte del informe a valorar que en el marco de las llamadas Tecnologías Emergentes, el llamado liderazgo norteamericano en este aspecto se ve desafiado por varios países, especialmente la RPCH. Consideran que estos avances se incrementarán, y en mas países. Consideran que esto traerá beneficios pero también riesgos, especialmente en  lo relacionado con los campos de la informática, la biotecnología, la inteligencia artificial y la fabricación de diferentes sistemas y artículos,  a lo cual deberán prestar atención para prever sus implicaciones para la seguridad.

Señalan como rivales en estos aspectos a la RPCH, que planea tener para el 2030 el liderazgo en varias ramas, así como la FR (con algunas limitaciones por su situación económica), incluyendo las ramas relacionadas con los asuntos militares.

Dedican una parte del informe a analizar lo referido con las llamadas amenazas cibernéticas, tanto las que realizan los estados directamente como otros actores, que incluyen robos cibernéticos, daños a la industria, infraestructuras físicas y digitales, e influencia en la población. En este aspecto señalan como los más preocupantes para EE.UU. a la RPCH, FR, Irán y la RPDC,  aunque señalan que existen ciberdelincuentes extranjeros que también tienen como objetivo a los EE.UU., y que actúan desde diferentes países. Plantean que estas acciones e han incrementado, con diferentes actores, incluyendo los que ellos denominan “regímenes autoritarios”.

 Un aspecto bastante curioso es planteado de la forma siguiente: Las democracias seguirán debatiendo cómo proteger la privacidad y las libertades civiles mientras se enfrentan a las amenazas a la seguridad nacional y luchan contra la percepción de que la libertad de expresión puede verse limitada por las grandes empresas tecnológicas. Los regímenes autoritarios y antiliberales, por su parte, probablemente señalarán la adopción de estas herramientas por parte de las democracias para justificar sus propios programas represivos en el país y su influencia maligna en el extranjero  (pág. 21).  O sea, se justifica cuando lo hace EE.UU., sus aliados y socios, así como las sacrosantas empresas transnacionales; no cuando lo hacen los adversarios.

Un aspecto que  destacan es lo referido a las DROGAS ILÍCITAS EXTRANJERAS Y DELINCUENCIA ORGANIZADA, que consideran se mantendrán en un nivel crítico, y causan muchas muertes en EE.UU.;  que estas provienen fundamentalmente de México (con proveedores sudamericanos en el caso de la cocaína), incluyendo un incremento en la producción de fentanilo.

Igualmente señalan que las llamadas: “organizaciones criminales transnacionales seguirán empleando herramientas cibernéticas para robar a las empresas estadounidenses y extranjeras y utilizarán complejos esquemas financieros para blanquear las ganancias ilícitas, socavando la confianza en las instituciones financieras”.  Eso en el país más poderoso del planeta y que pretende actuar como gendarme internacional.

En la parte referente a la MIGRACIÓN, hacen una valoración de las causas que generan este fenómeno, incluyendo las disparidades económicas, condiciones meteorológicas extremas y los conflictos, y consideran que estas se mantendrán, sobre todo desde Centroamérica hacia EE.UU. y desde Oriente Medio y África hacia Europa,  e independientemente de las restricciones que impuso la crisis sanitaria. Se refieren en este tema a la actividad de grupos delictivos organizados.

Respecto al tema del terrorismo global, plantean que ISIS y Al Qaeda siguen siendo las principales amenazas de grupos sunies para los intereses norteamericanos, en el extranjero e incluso han intentado hacer acciones en los propios EE.UU., incluyendo incitación a terroristas solitarios.  También califican como terrorista a la organización Hizbollá, de filiación chiita.

También hacen referencia a los denominados extremistas violentos nacionales, que cometen actos terroristas por objetivos ideológicos derivados de influencias internas, como los prejuicios raciales y el sentimiento antigubernamental (incluyendo neonazis), en los EE.UU. y otros países, como Australia, Alemania, Noruega y el Reino Unido. Además señalan que: Los terroristas siguen interesados en utilizar agentes químicos y biológicos en atentados contra intereses estadounidenses y posiblemente contra el territorio nacional. (pág. 24).

La parte final del documento está dedicada a  los conflictos internos en determinados países, así como los interestatales y la inestabilidad en muchas regiones, que seguirán planteando amenazas directas e indirectas a las personas e intereses estadounidenses según el DNI. Consideran posible estallidos de insurgencia y guerra civil, así como conflictos entre estados, incluidas disputas fronterizas, ejemplificando la existente entre China y la India.

 La valoración que hacen sobre el  conflicto en Afganistán es poco favorable para el actual gobierno, considerando que sus fuerzas armadas están confinadas a acciones defensivas y que los talibanes mantienen la iniciativa.

 Consideran poco probable una guerra entre India y Pakistán, aunque si que la crisis entre los dos países se intensifique, por la mutua desconfianza.

Plantean que el Medio Oriente: seguirá siendo una región caracterizada por conflictos generalizados, con insurgencias activas en varios países, enfrentamientos entre Irán y otros países, y un terrorismo persistente y movimientos de protesta que desatan la violencia ocasional  (pág. 25).  

Hacen referencia a que la posible intervención de países como  Rusia, Turquía y otros, puede aumentar el riesgo de escaladas y errores de cálculo (deben saberlo por experiencia los norteamericanos, que han intervenido o invadido muchos países en los últimos años).

Plantean que el gobierno de Irak continuará combatiendo a los remanentes del ISIS y “controlar” a las milicias chiítas, que según ellos son respaldadas por Irán. Hacen referencia a que existen a lo interno de Irak un fuerte deseo de la retirada de las tropas norteamericanas.

 En el caso de Libia, el llamado “Gobierno interino de Unidad Nacional se enfrentará a retos políticos, económicos y de seguridad duraderos que han impedido a gobiernos anteriores avanzar en la reconciliación” (pág. 26).

Consideran que la inestabilidad y el riesgo de reanudación de los combates en la guerra civil de Libia persistirán, y que países como Egipto, Rusia, Emiratos Árabes Unidos y Turquía sigan apoyando financiera y militarmente a sus respectivos “apoderados”.

Sobre la situación e Siria, aunque reconocen que el gobierno de Bashar al Assad controla la mayor parte del territorio y tiene el apoyo de Rusia e Irán, aún enfrenta fuerzas turcas reforzadas, los extremistas islámicos y la oposición en la provincia de Idlib, así como la situación de los kurdos. Plantean que  “ Las fuerzas estadounidenses en el este de Siria se enfrentarán a amenazas de grupos iraníes y alineados con el régimen sirio, sobre todo mediante ataques negables” (pág 26).  

Referente a Asia, hacen referencia al problema de la inestabilidad tras el golpe de estado en Myanmar.

 Respecto a AMÉRICA LATINA, pronostican “focos de volatilidad” en el 2021, entre los que se incluyen elecciones disputadas y protestas populares violentas. Se realizarán  elecciones presidenciales y legislativas en varios países, algunas de las cuales -como las de Honduras y Nicaragua- se celebran en medio de entornos muy polarizados en los que probablemente surgirán acusaciones de fraude.

También se refieren a la tensa situación que ha generado la pandemia, incluida la crisis económica, la delincuencia y la corrupción    oficial generalizada; Colombia, Guatemala y Perú han sido testigos de protestas durante la pandemia. Valoran que : los elevados índices de delincuencia y narcotráfico probablemente aumentarán a medida que la pobreza se agrave y los recursos para la policía y el poder judicial se reduzcan, lo que podría alimentar los intentos de migración a Estados Unidos (pág. 26).

Consideran que la crisis política y económica en Venezuela continuará, manteniendo el flujo de venezolanos hacia el resto de la región (no hacen referencia que en esto influye la hostilidad permanente de EE.UU. y sus adjuntos).

Finalmente dedican un párrafo a la situación en África, haciendo referencia a la situación del conflicto étnico en Etiopía, las luchas de poder dentro del gobierno de transición en Sudán, la continua inestabilidad en Somalia,  el terrorismo  en el Sahel,  y en partes de África oriental y meridional. También valoran que en  el África subsahariana, una serie de elecciones polémicas elevará el riesgo de inestabilidad política y violencia.

CONCLUSIONES

El informe anual sobre amenazas presentado por la Directora de Inteligencia Nacional al Comité Selecto de Inteligencia de Senado de los EE.UU. presenta un conjunto de valoraciones sobre diferentes países y fenómenos que según los criterios de la llamada Comunidad de Inteligencia de los EE.UU. pudieran afectar los intereses de esa nación.

A nuestro criterio, es importante señalar que la visión sobre estas llamadas amenazas tiene como base la propia perspectiva que tiene la clase gobernante de los EE.UU. sobre su papel como nación que ejerce el llamado “liderazgo” a nivel mundial, o dicho según nuestros criterios, como la principal potencia imperialista del planeta. O sea, para los especialistas de inteligencia norteamericanos prácticamente  acciones  en cualquier lugar del planeta pueden representar amenazas para los sacrosantos intereses norteamericanos (fundamentalmente para las grandes empresas transnacionales de capital estadounidense que son los reales gobernantes de EE.UU.), aun cuando no afecten directamente al país ni a sus ciudadanos.

Tal como señalan documentos estratégicos principales emitidos en los últimos años, la RPCH es presentada como el principal rival estratégico, cuyo ascendente desarrollo y actividad internacional puede reducir la preponderancia de EE.UU., y que busca el establecimiento de un entorno global multipolar que sustituya la unipolaridad de que disfrutó Washington tras el fin de la Guerra Fría y la desaparición de la URSS.

La Federación Rusa es también señalada como un actor que realiza acciones para reducir la influencia estadounidense, especialmente en Europa; otras naciones, como Irán y la RPDC, son señaladas por realizar lo que los analistas norteamericanos denominan “acciones provocadoras”.

Dedican una parte del informe a valorar fenómenos que afectan al planeta y que por lo tanto influyen en el liderazgo norteamericano, como la pandemia COVID 19, el cambio climático y calentamiento global, las tecnologías emergentes,  el terrorismo, las migraciones, las acciones de ls delincuencia organizada (especialmente en el tráfico de drogas); etc. Y dedican un breve espacio a hacen algunas consideraciones sobre regiones de interés para EE.UU. en el mundo.

Varias de las acciones que son señaladas en el reporte como que se realizan contra EE.UU. y sus intereses a nivel global, como son el espionaje, los ciberataques, el robo de información, las acciones de influencia e interferencia en las elecciones, etc, pueden considerarse como un reflejo de lo que ha hecho y hace sistemáticamente esa nación en todo el planeta (y en la inmensa mayoría de las veces, mediante muchas de las agencias que forman parte de esa Comunidad de Inteligencia, como la CIA, por poner un ejemplo); todo ello forma parte de lo que se conoce como Guerra de 4ta Generación o Guerra No Convencional, recogida en diferentes Manuales de Campaña de las Fuerzas Armadas de EE.UU.

A nuestro criterio, los análisis sobre los aspectos tecnológicos tienen especial importancia, pues siempre fue este un sector en el cual los norteamericanos consideraban que tenían una superioridad evidente respecto a los demás países, adversarios o no.

Un elemento que puede tener cierta importancia es que en determinados aspectos el informe, siguiendo una tendencia manifiesta en otros sectores de los EE.UU., como son algunos llamados “tanques pensantes”, se magnifican a nuestro criterio acciones o avances de determinados países, especialmente políticas internacionales o el desarrollo militar de países como la RPCH p Rusia, por poner ejemplos; esto puede estar vinculado a la necesidad de tener “enemigos”, para evitar que el imperio se “acomode”.

Igualmente, tales magnificaciones pueden tener como objetivo influir en la conducta de aliados y socios en regiones de especial interés para EE.UU., como lo son el llamado Indo Pacífico ó Europa, respecto a aquellos países o fenómenos que preocupan a las élites norteamericanas, y que estos perciben como “amenazas”.

Finalmente, consideramos que el Reporte Anual de Amenazas  presentado por la Directora de Inteligencia Nacional de EE.UU. refleja los países y fenómenos que son de importancia para la oligarquía estadounidense en interés de mantener el denominado “liderazgo” a nivel global como principal potencia imperialista, cuestión persistente en reportes anteriores y que no debe variar mientras exista el sistema imperialista en nuestro planeta.

BIBLIOGRAFÍA

Office of the Director of National Intelligence. Annual Threat Assesment of the US Intelligence Community. Washington, April 9, 2021 https://www.dni.gov/ files/ODNI/documents/assessments/ATA-2021-Unclassified-Report.pdf

Office of the Director of National Intelligence. Remarks as prepared for delivery by The Honorable Avril Haines Director of National Intelligence. Washington, April 14, 2021 (https://www.odni.gov/files/documents/ Newsroom/ Testimonies/ 2021-04-14-ATA-Opening-Statement-FINAL.pdf )

 The White House. The National Security Strategy of the United States of America.   Washington, December 2017 (https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2017/12/NSS-Final-12-18-2017-0905.pdf)


Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.