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Irán y China: Integración Regional desde el Proyecto de la Franja y la Ruta

noviembre 20, 2020   0

El contexto actual de las relaciones internacionales ha develado un desmontaje paulatino de la unipolaridad nacida con el fin de la Guerra Fría. Las constantes pugnas de poder entre potencias, especialmente dadas entre el Este y el Oeste, han lanzado a más de un actor de relevancia a dirigir los destinos diplomáticos. Estados Unidos no está solo, Rusia y China le hacen dura competencia. Precisamente, el Gigante Asiático se ha convencido de su protagonismo creciente y no son pocas las tareas a materializar en los próximos años. Uno de los más grandes proyectos nacionales (e internacionales) en ejecución es el de la Franja y la Ruta de la Seda.

Hace cientos de años, las culturas asiáticas y de Europa trataron de establecer nexos que incluyeron no solo lo económico, sino también lo cultural. Dicho acercamiento permitió el conocimiento mutuo de las distintas civilizaciones. Hoy, a la altura del siglo XXI, la República Popular de China lo define así: “la paz y cooperación, la apertura e inclusividad, el aprendizaje y toma de referencia mutuos, el beneficio mutuo y ganar-ganar” (1).

A la par afirma: “El mundo de hoy está experimentando cambios complicados y profundos, la influencia a estratos profundos de la crisis financiera internacional sigue destacándose, faltan energías para la recuperación de la economía mundial cuyo desarrollo se disgrega, se incuban reajustes penetrantes en la configuración de la inversión y del comercio internacionales y en las reglas de inversión y comercio multilaterales, y el problema de desarrollo al cual se enfrentan los diversos países sigue siendo riguroso. La construcción conjunta de «Una Franja y Una Ruta» se adapta a la corriente de la multipolarización del mundo, la globalización económica, la diversificación cultural y la informatización social, y acatando el espíritu de cooperación regional abierto, dedica fuerzas a salvaguardar el sistema de libre comercio global y la economía mundial de tipo abierto.” (1)

Independientemente de las duras críticas devenidas de la prensa occidental (defensora de los intereses económicos de potencias tradicionales como Estados Unidos y los países de la Unión Europea), lo cierto es que el programa pretende un intercambio mutuo donde si bien la parte que aporta China es importante, la contraparte también. Se produciría, entonces, un desmontaje histórico de lo que en siglos previos ha significado la globalización; siempre asociada a procesos de colonización cultural, desventajas económicas, penetración y luego dominación del capital extranjero, en fin, explotación foránea de riquezas nacionales.

La iniciativa implica la construcción de una red de comercio e infraestructura que conecte a Asia con Europa y África (ya los pronósticos insertan a América Latina), a lo largo de las antiguas rutas comerciales de la Ruta de la Seda, para buscar el desarrollo y prosperidad comunes. La mirada que otorga China en esta Nueva Era no incluye por ejemplo, al menos a primera instancia: una explotación desnivelada de recursos de otros países; un provecho en empleo solo para su estado (aunque en este apartado recibe críticas); o un enriquecimiento en un solo sentido en los proyectos de inversión.

En el segundo foro sobre la Nueva Ruta de la Seda, en 2019, el presidente Xi Jinping destacó la realización de modificaciones en favor de una acción ecológica y sostenible, y de una generación de beneficios equitativos para los participantes. Entre las conquistas tangibles del gobierno (hasta abril de 2019)  se pueden enumerar: (2)

  • En total, 126 países, incluidas naciones desarrolladas y en desarrollo, y 29 organizaciones internacionales han firmado documentos de cooperación con China sobre la iniciativa.
  • Del 2013 al 2018, el volumen de comercio entre China y otros países de la Franja y la Ruta superó los 6 billones de dólares, constituyendo el 27,4% del comercio total de productos de China, y la tasa de crecimiento es más rápida que la del comercio exterior general del país.
  • De 2013 a 2018, la inversión directa de China en los países de la Franja y la Ruta superó los 90.000 millones de dólares, logrando un volumen de negocios de 400.000 millones de dólares.
  • Once bancos con financiamiento chino han establecido 76 instituciones de primer grado en 28 países de la Franja y la Ruta, y 50 bancos de 22 países de la Franja y la Ruta han abierto siete bancos corporativos, 19 sucursales y 34 oficinas representantes en China.
  • Hasta fines de 2018, el número de miembros del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras había crecido de los 57 miembros fundadores a 93 de cinco continentes. Había aprobado créditos de 7.500 millones de dólares.
  • Para finales de 2018, el servicio ferroviario entre China y Europa había conectado a 108 ciudades de 16 países en Asia y Europa. Un total de 13.000 trenes habían transportado más de 1,1 millones de TEU (unidades equivalentes a veinte pies).
  • El Nuevo Corredor Comercial Internacional Tierra-Mar es una vía comercial y logística en el marco de la Iniciativa de Demostración sobre Conectividad Estratégica China-Singapur (Chongqing). Hasta ahora, los trenes de carga han realizado más de 900 viajes.
  • China ha firmado 46 acuerdos sobre cooperación en ciencia y tecnología con otros países de la Franja y la Ruta y puso en marcha programas de asociación en ciencia y tecnología China-Asean y China-Sur de Asia.

Por tanto, acorde a la actual y no nueva situación económica de Irán (con profundas afectaciones inflacionarias, disminución de exportaciones de hidrocarburos, sanciones en el sector financiero, entre otras), no sería extraño entender su aceptación a formar parte del inmenso proyecto en relación con las ganancias a reportar, en especial por la ruptura del aislamiento al que ha sido sometido, desde una nueva incorporación en procesos económico- comerciales.

Irán: inserción en el proyecto chino

China representa el principal socio comercial de Irán, tanto en exportaciones como en importaciones. En cuanto a exportaciones persas, los principales productos son: combustibles minerales, aceites minerales y productos de destilación (71,9 %), plástico y sus artículos (6,0%) y químicos orgánicos (3,8%). En cuanto a las importaciones: maquinarias, reactores nucleares, calderas, máquinas, aparatos, artefactos mecánicos (16,1%), vehículos (10,4%), equipamiento eléctrico (9,4%), entre otros.

La posición de Beijing con respecto al país no ha variado considerablemente ante las presiones de Estados Unidos. No en pocas ocasiones lo han dejado claro frente a la opinión pública; así, a inicios de 2019, Hua Liming, el ex embajador chino en el país persa declaraba a la agencia iraní IRNA que “China mantendrá sus relaciones a alto nivel [con Irán], sin prestar atención a las amenazas estadounidense” (3). Recordemos que la nación asiática forma parte del grupo de países firmantes del Acuerdo Nuclear de 2015.

Para enero de 2016 China y Arabia Saudí, Egipto e Irán acuerdan expandir la cooperación en la Iniciativa, dando inicio a operaciones del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII). Con dicho paso, a finales de año, se sumaba a más de 70 países y organizaciones internacionales a las obras, con una inversión de 14 mil millones de dólares por parte de Beijing y la creación de cerca de 60 mil empleos.

Independientemente de las ventajas en recursos que posee Irán, su posición geográfica lo hace necesario en el proyecto infraestructural, en especial para el traslado de mercancías y el paso de oleoductos y gasoductos. Su posición de eje le permite fungir como puente para territorios sin salida al mar cuyo acceso al Golfo Pérsico es vital; por ello su protagonismo en las dos iniciativas principales: la Franja Económica de la Ruta de la Seda (que mejoraría las conexiones terrestres) y la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI.

De acuerdo con el profesor Dr. Leyde Rodríguez: “en el ámbito terrestre, el énfasis se encuentra en el sector ferroviario. Se están desarrollando varias rutas para intensificar los intercambios entre el gigante asiático, Asia Central y la Unión Europea (ya sea a través de Rusia y Bielorrusia, o de Irán y Turquía), y entre China y la Península de Indochina. Este gran corredor terrestre que conectaría de este a oeste los dos extremos de Eurasia se vería complementado por otros corredores, también terrestres, que irían de norte a sur, como el China (Xinjiang)-Pakistán y el China (Yunnan)-Myanmar-Bangladesh-India” (Rodriguez, 2017). Independiente del corredor China- Paquistán, que termina en el Océano Índico muy cerca de la frontera iraní, el paso por el norte del principal corredor económico (Este- Oeste) le otorgará a los persas cierta importancia.

Cuando en 2016 Xi Jinpin visitó Irán, se patentizó una sociedad estratégica para llevar a cabo lazos bilaterales y fomentar el desarrollo de los proyectos para la Franja y la Ruta. Se firmaron hasta 17 acuerdos, los cuales incluían desde política, hasta economía y cultura. En igual año, el primer tren de carga procedente de China llegó a Teherán, lo cual representó un hito en la reactivación de la Ruta de la Seda. Se espera que esa capital no sea el destino final de este tipo de trenes; más bien un punto de tránsito para los de carga que viajen del este de Asia hacia Europa. Entre otros proyectos a materializar se encuentra el ferrocarril Chahbahar-Sarakhs, que va del sudeste de Irán, es decir del puerto oceánico de Chahbahar, a Sarakhs en el noreste del país en la frontera con Turkmenistán, conectando Asia Central a las aguas del océano Índico.  Otro es el que conecta por ferrocarril, también a Irán, con la República de Azerbaiyán, mediante la vía férrea Qazvin-Rasht-Anzali-Astara, cuyas obras están en marcha. Una vez terminado, se estima que Teherán podrá comunicarse con Rusia por vía terrestre.

Para la ejecución de toda la gama de construcciones, los persas deben priorizar la entrada de capital extranjero y asumir nuevas tecnologías Quizás por ello las diferentes flexibilizaciones en la política de inversión. Aunque la ley de Promoción y Protección de dicha actividad data de 2002, ha sido actualizada varias veces, la última fue en 2015 con el lanzamiento de la Guía de Organismos de apoyo a la inversión en Irán. En relación con ello, la Secretaria de Estado de Comercio de España (2018) afirma en su informe económico en cuanto a oportunidades de inversión que “Irán tiene un interés especial en diversificar su economía, para lo que necesita colaboración para expandir la industria iraní de componentes del automóvil y de fabricación de locomotoras y vagones, así como en la siderurgia, la industria cerámica, el sector agroalimentario y pesquero, la bioquímica, las energías renovables, el desarrollo de infraestructuras y el turismo. Los sectores del petróleo, gas y petroquímica también ofrecen buenas oportunidades de inversión.” (Pp. 58)

Otras proyecciones económicas del gobierno chiita indican:

  • El tratamiento de los yacimientos y campos de petróleo y gas compartidos con las naciones limítrofes; además de novedosas infraestructuras y plantas petroquímicas.
  • Planes hasta el año 2022, para conseguir que un 10% de la electricidad consumida en el país proceda de energías renovables. Asimismo, el gobierno ha certificado tarifas atractivas para la adquisición garantizada de la energía eléctrica, creada desde estos recursos.
  • Diseños sobre plantas de desalinización de agua del mar (por problemas de sequía), plantas de tratamiento de agua, plantas de reciclaje de residuos sólidos urbanos y soluciones para la descontaminación de suelos.

Este nivel de giro en las relaciones exteriores del gobierno de los Ayatolas ha enardecido las amenazas de Estados Unidos. Los vínculos diplomáticos con dicho país están rotos desde los hechos de 1979: la Revolución Islámica y la toma de la embajada estadounidense. Sin embargo, cuando pareció venir un sosiego con la Administración Obama, tras el logro del Acuerdo Nuclear de 2015 conocido como JCPOA (por sus siglas en inglés), en 2018 el presidente Donald Trump echó por tierra los avances multilaterales de su predecesor y abandonó dicho convenio.

La guerra contra China es declarada. Ahora los medios de comunicación pro- occidentales alertan sobre la llegada de otro “terror rojo”. La tendencia del Gigante Asiático a convertirse en la primera economía del mundo es imparable, y su penetración en terrenos de tradicional estabilidad norteamericana es considerada un desafío. Irán entra en esa pujante realidad; perder los yacimientos de petróleo y gas que posee, y peor aún, que pasen a manos de un contrincante, es imperdonable para los estadounidenses (unido a ser Irán el enemigo declarado de Israel y Arabia Saudita en la región). Por ello persisten las constantes y cada vez más duras sanciones, los atentados a altos líderes políticos, las provocaciones en el Golfo Pérsico, la persecución a buques iraníes mercantes, la guerra comercial contra china, etc.

Conclusiones:

En el actual estado de correlación de fuerzas internacionales, la República Popular China ha emergido como potencia económica; ya su alcance supera lo regional y le permite consolidar lazos que le agenciarán, tarde o temprano, su liderazgo en diferentes ámbitos. El proyecto de la Franja y la Ruta es el programa de materialización de dicho propósito; lo diferente, en relación con hegemonías históricas, radica en la intención de consenso, en el equilibrio de las ganancias, en el mutuo beneficio de las partes.

La República Islámica de Irán aprovecha sus potencialidades, para así dar el paso de avance que otros le han tronchado. Sobre el programa de la Franja y la Ruta se pone ímpetu; el papel que juega como eje comercial lo hace imprescindible. En tiempos de auge de las contradicciones interimperialistas, la inteligencia se impone desde el diálogo, la cooperación y el respeto a las soberanías.

Referencias bibliográficas:

  1. Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular de China (2015): Perspectivas y acciones para promover la construcción conjunta de la Franja Económica a lo largo de la Ruta de la Seda y de la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI. Recuperado de: https://www.fmprc.gov.cn/esp/zxxx/t1252441.shtml Consultado el 17 de febrero de 2020.
  2. Cadena China de noticias Xinhua (2019): (Franja y Ruta) Enfoque de China: Iniciativa de Franja y Ruta es plataforma prometedora para cooperación internacional. Recuperado de: http://spanish.xinhuanet.com/2019-04/26/c_138013529.htm Consultado el 17 de febrero de 2020.
  3. Hispan TV (2020): China ‘mantiene buenos lazos con Irán’ pese a amenazas de EEUU. Recuperado de: https://www.hispantv.com/noticias/china/411956/relaciones-iran-sanciones-amenazas-eeuu Consultado el 17 de febrero de 2020.

Bibliografía:

BBC Mundo (2020): China promete una Nueva Ruta de la Seda “ecológica y sostenible” Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-44986736 Consultado el 16 de febrero de 2020.

Cadena China de noticias Xinhua (2016): Cronología de Iniciativa de Franja y Ruta de China.  Recuperado de: http://spanish.xinhuanet.com/2016-06/24/c_135464347.htm  Consultado el 17 de febrero de 2020.

Informe económico y comercial de la Oficina Económica y Comercial de España en Teherán. Febrero de 2018. Recuperado de: www.iberglobal.com/files/2018/iran_iec.pdf

Núñez García-Sauco, A. (2008): Introducción al libro Irán como pivote geopolítico. Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional. España. Recuperado de: https://bibliotecavirtualdefensa.es/BVMDefensa/i18n

Reza Djalili, M. (2007): Irán: Fortalezas y debilidades de una potencia regional. Documentos de Trabajo de Casa Árabe- IEAM. Recuperado de: http://publicaciones.casaarabeieam.es/documentos-de-trabajo-de-casarabe/DTCA001-djalili.pdf Consultado el 15 de enero de 2018.

Rodríguez, L. (enero de 2017). La reactivación de la ruta de la seda en el siglo xxi. Impacto en la política interna y externa de china. Blog Visiones de política internacional. Recuperado de: http://leyderodriguez.blogspot.com/2017/01/la-reactivacion-de-la-ruta-de-la-seda.html  Consultado el 17 de febrero de 2020.

Semanario económico y financiero de Cuba (2016). Sobre rieles por la nueva Ruta de la Seda. Recuperado de: http://www.opciones.cu/internacionales/2016-04-12/sobre-rieles-por-la-nueva-ruta-de-la-seda/ Consultado el 17 de febrero de 2020.


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