Cargando...

Alemania

100 días del nuevo gobierno en Alemania

marzo 19, 2022   0

Alemania eligió su nuevo parlamento el 26 de septiembre del 2021. El Partido Socialdemócrata (SPD), el Partido Liberal Democrático (FDP) y Los Verdes (Die Grünen) lograron realizar, en dos meses, un pacto de coalición semáforo para los próximos cuatro años.

Con los resultados de las elecciones, ubicaron a los socialdemócratas como primera fuerza con un 25,7% de los votos, obteniendo 206 escaños, con 24,1% y 197 escaños supuesto una caída histórica para la Unión Cristianodemócrata (CDU) y Unión Socialcristiana de Baviera (CSU). Los Verdes, con el 14,8% de los votos y 118 escaños en el Bundestag, quedaron como tercera fuerza política, obteniendo su máximo histórico de votos mientras el FDP logro su mejor resultado con el voto del 11,5% que contará con 92 escaños, partido que históricamente es considerado bisagra.

Tras 16 años con Angela Merkel, Alemania inicia una nueva etapa de su historia cuando Olaf Scholz del partido socialdemócrata fuera elegido canciller por el Parlamento alemán en coalición con los verdes y liberales. Con el documento «Atreverse a más progreso” programa del nuevo gobierno alemán, se proyecta una gobernanza transformadora en medio de la crisis provocada por la pandemia Covid-19, en el cual se acordó impulsar la innovación, promover el desarrollo del país en base a una descarbonización de la tecnología sustituyéndola por tecnología verde, fomentar la inversión extranjera, además no se va aumentar los impuestos y ni aplicar hasta el 2023 el “freno de la deuda” como mecanismo para reactivar la economía. El programa de gobierno está en sintonía con el paquete de medidas comunitario para afrontar la crisis.

También el documento recoge la visión de una política tecnológica y digital, no desde una perspectiva económica, sino también desde la seguridad, los valores de la democracia liberal y el posicionamiento geopolítico de Alemania como actor global, como expresa el propio canciller “no nos interesa una política del común denominador sino una política de gran impacto, queremos hacer más por la protección del clima, por la restructuración de nuestra industria, por la modernización del país y el fortalecimiento de la coacción social.” (A fondo, 2021)

La primera crisis del nuevo gobierno fue como hacer frente a la cuarta ola de contagio, se produce en el contexto político del fin de la Ley denominada “Freno de emergencia” aprobada en marzo de 2021, que se introdujo entonces dentro del marco de la Ley de Protección contra las Infecciones aprobada por el Bundestag, para aplicar las medidas de protección necesarias y promover una cobertura total de vacunación una de las tareas para la colación semáforos.

Ante la propuesta de imponer la vacunación obligatoriay de restricciones severas como el confinamiento en sus hogares de los no vacunados han impulsado una serie de manifestaciones a nivel nacional y movilizado miles de ciudadano de diferentes posturas políticas, incluso cuando se alcanzan nuevos niveles máximos de contagios con la propagación de la variante ómicron.

Ante esta situación, los alemanes no es que estén en contra de las vacunas, sino de su obligatoriedad, alrededor de estas protesta se ha formado una coalición de aliados que abarca todo el espectro político, el movimiento «Querdenker», surgió en el verano del 2020. Estas manifestaciones le brindan un nuevo impulso a Alternativa por Alemania (AfD), es un partido por su postura antiinmigrante.

En las pancartas en las manifestaciones aparece el “Gran Reinicio” una frase que se refiere a teorías conspirativas antisemitas. Además muestran las estrellas amarillas con las palabras «no vacunado». De otra parte, van vestidos con uniformes de prisioneros de campos de concentración, con carteles «La vacunación hace libre», haciendo alusión a la frase «El trabajo hace libre» a la entrada de Auschwitz. “No somos conejillos de indias”, “Estamos defendiendo nuestros derechos constitucionales”, “Una vacuna es una invasión a la integridad de nuestro cuerpo. Es perverso que el Estado, que debería proteger a sus ciudadanos, quiera obligarnos a que nos vacunemos”. “No se metan con nuestros hijos”, una consigna que resalta es: “Libertad, liberación y democracia”. Estas ideas forman parte del reflejo de la sociedad actual alemana.

El movimiento antivacunas ha sido promovido por un ecosistema de extrema derecha que va desde el AfD hasta los grupos neonazis como los Freie Kameradschaften (Camaradas Libres) y el Tercer Camino (según medios oficiales alemanes algunos de sus miembros se encuentran combatiendo a lado de los ucranianos), encontramos el Partido Democrático de Base de Alemania (dieBasis) a pesar de reciente creación obtuvo en las últimas elecciones 3% de los votos.

Aunque en Alemania, aún no encontramos una polarización de grupos, como expreso Edgar Grande, director fundador del Centro para la Investigación de la Sociedad Civil del Centro de Ciencias Sociales WZB de Berlín. “Una parte vota por el AfD, pero en su mayoría se trata de gente que ya no se siente representada por ningún grupo o partido. Son huérfanos políticos” (Bennhold, 2022).

Por otro lado, el “giro energético” iniciado por Angela Merkel, la coalición han pactado abandonar el carbón como fuente de energía para 2030, de acuerdo con las estimaciones actuales, 44 millones de euros en concepto de compensaciones destinadas a las regiones carboníferas con el objetivo de que el 80% de la electricidad se obtenga de fuentes de energía renovables y que un 2% del territorio alemán se dedicará a la generación de energía eólica y basada en hidrógeno.

Esta meta se da en medio de una crisis energética que vive Europa, cuando la capacidad de generación de energía nuclear alemana dejará de funcionar en 2022, con la retirada de tres reactores nucleares de los seis que aún seguían en funcionamiento ha llegado en un momento de crisis de abastecimiento en el continente, fomentada por el resurgimiento de las tensiones geopolíticas con Rusia, el principal proveedor de gas a Europa. El nuevo gobierno de Alemania ha decidido suspender la aprobación final del gasoducto Nord Stream 2 que conecta Rusia con Alemania a través del Mar Báltico, se completó en septiembre pasado, pero todavía no ha entrado en operación, debido a las acciones de Rusia en Ucrania.

Por su parte, el sector empresarial, están en alerta ante una posible recesión por el endurecimiento de las sanciones contra Rusia, la economía alemana depende en gran medida de las exportaciones energéticas rusas, importa de Rusia 55% de su gas y 42% de su petróleo y carbón. El propio canciller alemán, Olaf Scholz, ha rechazado continuar el camino de Estados Unidos o Reino Unido de prohibir las importaciones de petróleo y gas rusos, a pesar de las presiones de Washington y Kiev en ese sentido (Heller. F 2021).

Robert Habeck, el ministro de economía alemán, ha descartado una posible prohibición de las importaciones de energía proveniente de Rusia, argumentando que podría en riesgo la paz social de Alemania. Es que las necesidades energéticas de Alemania y la estructura de su industria exportadora están interconectadas.

A pesar que la situación en este instante es compleja para realizar una proyección factible de los impactos de las sanciones a Rusia a la economía alemana, según algunos especialistas señalan que la economía alemana se contraiga entre un 0,3 y un 3,0% en caso que se lleve a cabo el embargo del gas ruso.

En medio de las tensiones provocadas por el conflicto ucraniano-ruso, la nueva coalición ha recuperado la confianza, tras haber perdido un importante apoyo a principios de año. Hace un mes, solo un 38% se declaraba satisfecho con el gobierno, ahora la cifra asciende al 56%.

En sentido general, el 56% dice estar satisfecho con la labor del canciller Olaf Scholz, un aumento del 13% respecto al mes pasado. La ministra de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, ha conseguido un aumento significativo y ahora tiene un índice de aprobación del 50%. El ministro de Finanzas, Christian Lindner, y el ministro de Economía y vicecanciller, Robert Habeck, han subido un siete y un ocho por ciento, hasta el 49% y el 47% de aprobación, respectivamente (DW, 2022).

El propio conflicto de Ucrania marca un giro militarista de Alemania, recientemente, el canciller alemán Olaf Scholz pronunció un discurso en el Parlamento, donde anunció 100.000 millones de euros de gasto en defensa como parte de un fondo especial para modernizar a la Bundeswehr (fuerzas armadas) y un aumento del presupuesto de defensa por encima del 2% del PIB, múltiples encuestas de opinión pública en Alemania muestran un amplio apoyo a la postura del gobierno de incrementar gastos en el sector de defensa del país. Entre el 65 y el 78 % apoyan el programa de gasto militar.

La negativa de Alemania de enviar armas a zonas de conflicto que ha sido una política de Estado anclada en la responsabilidad histórica que ha tenido en las dos grandes guerras del siglo pasado, no se aplicará con la situación que se vive en Ucrania. El Gobierno alemán decidió por primera vez desde el inicio de la crisis enviar al ejército ucraniano 1.000 lanzagranadas antitanque y 500 misiles de defensa antiaérea Stinger pertenecientes a las fuerzas armadas alemanas para apoyar a las tropas ucranianas. Esto significa que armas alemanas por autorización directa del gobierno se van a emplear contra militares rusos, veremos las implicaciones históricas que deje esta decisión para la Historia de ambos pueblos.

Según, en ese conclave Olaf Scholz afirmo, estar dispuesto a nuevas conversaciones con Rusia pese a la invasión de Ucrania, aunque amenazó con nuevas sanciones occidentales contra Moscú. «No rehusaremos conversar con Rusia. Incluso en esta situación extrema la diplomacia tiene el deber de mantener abiertos los canales del diálogo» (DW, 2022).

La manipulación occidental sobre el conflicto en Ucrania, nos hace reflexionar que los gobiernos y los organismos internacionales deben seguir buscando el dialogo y respeto mutuo entre ambas partes, por supuesto el envío de armas y de las sanciones no van a favorecer en nada para que se llegue a un acuerdo. En Ucrania se pudo evitar la guerra, pero lamentablemente está en desarrollo.

Referencias

A fondo (2021). El nuevo gobierno alemán y sus retos. Disponible: https://www.youtube.com/watch?v=qaxSc3wyG6oBennhold

Katrin (2022). Una extraña alianza surge en Alemania: movimientos de izquierda y derecha se unen contra las vacunas. Disponible: https://www.nytimes.com/es/2022/01/26/espanol/alemania-movimiento-antivacunas.html

DW (2021). Putin exige a EE.UU. y la OTAN garantías de seguridad. Disponible: https://www.dw.com/es/putin-exige-a-eeuu-y-la-otan-garant%C3%ADas-de-seguridad/a-60241522

DW (2022). Alemanes respaldan el giro del gobierno tras invasión de Ucrania. Disponible:https://www.dw.com/es/alemanes-respaldan-el-giro-del-gobierno-tras-invasi%C3%B3n-de-ucrania/a-61020526

DW (2022). Alemania invertirá un fondo especial de 100.000 millones de euros en defensa. Disponible: https://www.dw.com/es/alemania-invertir%C3%A1-un-fondo-especial-de-100000-millones-de-euros-en-defensa/a-60933150

Heller. F (2022). La industria alemana teme a la «gran recesión» si Berlín endurece las sanciones contra Rusia. Disponible: https://euroefe.euractiv.es/section/las-capitales/news/las-empresas-alemanas-temen-a-la-gran-recesion-si-berlin-endurece-su-tono-contra-putin/

FPP (2022). Vladimir Putin: “Queremos garantizar nuestra seguridad”. Disponible: https://fpp.org.pe/vladimir-putin-queremos-garantizar-nuestra-seguridad/


Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.