La política del gobierno cubano de creación de vacunas tiene una historia de más de 30 años, eso ha posibilitado, que al enfrentarnos a la letal enfermedad de la COVID-19, a través de ellas más el sistema estructurado de la salud pública nos proporcione una ventaja con respecto a otros países del mundo.
Una de las políticas de salud para el enfrentamiento a la pandemia por COVID 19 es el diseño de vacunas que reduzcan la incidencia, gravedad y mortalidad por la enfermedad, por ello se impone la evaluación del impacto de la vacunación y como consecuencia, se requiere de fuentes de información confiables que permitan realizarla.
Por lo tanto, la creación de las vacunas cubanas contra la COVID-19, se debe a esa experiencia de tantos años, al capital humano con elevada preparación, a la existencia de centros capaces de producirlas y a la organización gubernamental del sistema de salud y la preocupación de desarrollar las mismas en primer lugar para toda la población cubana sin excepción.