En los años terminales del siglo xx, para ser más preciso en 1998, pregunté a los estudiantes de un curso que impartía: ¿qué es la globalización, qué podemos entender por globalización? Cada respuesta fue distinta y ninguna realmente dirigida a responder lo que preguntaba; hice las mismas preguntas fuera de la Universidad, y las “respuestas” fueron muy similares, o más precisamente, y como acostumbran a marcar los encuestadores cuando no hay respuesta: No sabe, No contesta.