Los problemas migratorios trascienden el ámbito de todos los continentes, en dependencia de las motivaciones e intereses de los viajeros. En su condición de acto natural de la existencia humana, evidencian problemas derivados de los conflictos, la miseria, las enfermedades, las catástrofes climáticas y sanitarias. Como nunca, la migración afronta dos posiciones básicas: para los países receptores y desde las regiones emisoras.