De esta forma, quien asuma la cancillería deberá no sólo propulsar la reactivación económica tras el impacto de la pandemia del covid-19, lograr la vacunación masiva y mantener a Alemania en el eje fundamental del desarrollo europeo y de las decisiones que se tomen para la Unión Europea (UE), sino superar o al menos estar a la altura del legado de Angela Merkel.