Estados Unidos sufrió conmociones sociales sucesivas hacia finales de los años 60 del siglo XX, como parte de las luchas para garantizar los derechos civiles (no derechos humanos) de las minorías. Varios líderes de relevancia nacional como Malcom X (1965) y Martin Luther King (1968) fueron asesinados, mientras muchos otros tuvieron igual suerte sin atención de la prensa, o pasaron a cumplir largas condenas de cárcel.